HomeOpinión 3.0¡Adelante Grecia, creadora de la democracia y el Partenón!

¡Adelante Grecia, creadora de la democracia y el Partenón!

¡Adelante Grecia, creadora de la democracia y el Partenón!

Rosario Herrera Guido

Lo que Alemania está haciendo hoy,
insistiendo en que los estados sigan en la penuria
bajo los mecanismos que el propio Berlín está ignorando,
socava la democracia europea…
Alemania es realmente el mejor ejemplo
de un país que nunca ha pagado su deuda externa.
Ni después de la Primera Guerra Mundial ni después de la Segunda.
No está en condiciones de dar lecciones a otros países.

Thomas Piketty

Grecia es creadora de la democracia. Una creación tan monumental como el Partenón, como dice Octavio Paz de la invención del maíz por los aztecas, tan colosal como las pirámides. Una inventiva que provocó escándalo en el siglo V antes de Cristo y lo sigue incitando en pleno siglo XXI. Lo más “racionalmente aceptado por el poder” es que manden los más fuertes, que decidan los más inteligentes, que gobiernen los más ricos, los de mejor familia, los sabios, los buenos, los justos, los generosos, pero ¡no todos o la mayoría! Pero los griegos preferían discutir con sus iguales que someterse a los amos. Que el poder sea cosa de todos, para que hablen, voten, elijan, decidan, acierten o se equivoquen es una creación artificial, una apuesta desconcertante contra la naturaleza y los dioses: una obra de arte.

Y en pleno siglo XXI, la democracia, el gobierno del pueblo para el pueblo, derrota al Imperio Financiero Mundial, a la Troika, a los nuevos programas de “ajuste y reestructuración” que no podían resolver la crisis social y económica de Grecia. Porque la deuda de Grecia es impagable, ilegítima y grotesca. Por eso votaron por el No (¡Oxi!), en un referendo sobre el rescate financiero de sus prestamistas, desafiando todas las amenazas de los corifeos del “Casino Global”, como le llama Eugenio Trías a la globalización, a propósito del rechazo a las medidas de austeridad a cambio de ayuda financiera (más deuda), para no salir de la prometedora zona euro. Una decisión democrática frente a la Comisión Europea, sumisa a los dictados de los amos, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). La cúspide de unas autoridades económicas que no fueron elegidas y que someten a los mandatarios electos por sus países democráticos.

En cuanto la tendencia del No se manifestó irreversible en las urnas griegas, las Damas de Hierro de siglo XXI, Merker y Lagarde, quienes dictan el destino de los europeos y las injusticias contra Grecia (el Imperio del Dinero por sobre la Democracia), condenaron desde el Santo Oficio Financiero y con todos los medios masivos y electrónicos al ministro griego Alexis Tsipras, por su irresponsabilidad y arrojo. Pero si en los días previos, uno de los Nobel de Economía, Paul Krugman, les recomendaba a los griegos votar por el No, porque eternizarían las miserables condiciones de todos estos años. Y Joseph Stiglitz, otro Nobel de Economía, le advierte al pueblo griego que votar por el Sí es elegir la depresión, en lugar de votar por el No y confiar en que la tradición democrática griega les permita ser dueños de su destino.

Y no se diga Thomas Piketty, el controvertido economista francés y autor de El capital en el siglo XXI (Éditions du Seuil, París, 2013), quien le advierte al “Casino Global” que los que quieren expulsar a Grecia de la zona euro, van a terminar en el basurero de la historia. Porque el liderazgo de Alemania en la política que los agiotistas globales quiere imponer a Grecia es una gran tomada de pelo. Ya que no hacen más que exhibir ante el mundo su falta de memoria histórica, pues Alemania nunca ha pagado deuda alguna, ni después de la Primera Guerra Mundial ni tras la Segunda. Pues el Acuerdo de Londres (1953) canceló más del 60 % de la deuda externa de Berlín después de las dos grandes guerras y reestructuró el resto. Nunca se hubiera alcanzado tal reducción de la deuda alemana con la austeridad que le quieren imponer a Grecia. El burro hablando de orejas …

Ante el No de Grecia, imposible no evocar la deuda externa de México, desde el Reconocimiento de la deuda, como carga pública (1821 y 1884), pasando por la Deuda Ferrocarrilera en el periodo del Porfiriato (1884-1910), la deuda externa de la posrevolución (1910-1970), la Deuda Petrolera (1970-1988), hasta llegar a la Deuda Bancaria (s. XX y XXI), en las que cual metáfora poética como un eterno retorno se repiten estas frases del Chilam Balam de Chumayel: “Porque los “muy cristianos” llegaron aquí con el verdadero Dios. Pero ese fue el principio de la miseria nuestra, el principio del tributo, el principio de la “limosna” […] el principio de la esclavitud por deudas, el principio de las deudas”. Una deuda histórica de la humanidad ante la que Podemos de España, como reza uno de los recientes titulares del diario El País, se erige como símbolo del efecto contagio del “No Griego” en otros países de Europa, tal vez el que sigue es Portugal. ¿Y México Apá?

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