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Auto de Diego U., sería clave en feminicidio de Jessica González

Auto de Diego U., sería clave en feminicidio de Jessica González

El automóvil de Diego U., se devela como un elemento clave sobre el feminicidio de Jessica González Villaseñor. Este lunes durante la jornada de trabajos en el Juicio Oral, la insistencia sobre las manchas detectadas en los asientos traseros del vehículo, podrían enfilar a conocer el sitio en que la joven profesora fue ultimada.

Hasta el momento, durante las siete jornadas del Juicio Oral por la causa penal 1404/2020, no se ha revelado el lugar preciso en que Jessica habría sido asesinada, no obstante, durante el testimonio vertido este lunes por Gregorio –trabajador del autolavado Elite- y por un perito, se abre la hipótesis de que el hecho pudo haberse suscitado en los asientos traseros del Volkswagen, tipo Polo, gris, propiedad de Diego.

La posibilidad de que Jessica al salir de su casa, haya subido al auto de Diego del que ya no bajó con vida, podría irse clarificando en el transcurso de las próximas jornadas del Juicio, con los testimonios pendientes de conocer.

La insistencia de los fiscales sobre el tipo de manchas detectadas por Gregorio al momento de lavar el automóvil, y la férrea posición de la defensa por desestimarlas, dejaron sin mayor atención la cajuela del vehículo, en donde los amigos de Diego U. observaron la tarde del 21 de septiembre de 2020 el cuerpo envuelto en una manta turquesa.

Un énfasis particular tuvieron los dos asientos traseros del automóvil, en donde, al momento de empezar a limpiarlos, Gregorio observó una mancha que había intentado ser borrada, por lo que se veía como “de agua sucia”, según describió.

También narró cómo la parte interna del auto estaba llena de lodo, incluida la parte delantera, particularmente la palanca de velocidades.

Otro elemento que ahondaría tal hipótesis, los proveyó Cristian Z., perito químico quien, detectó manchas correspondientes a sangre en la parte trasera del asiento del piloto, en el Polo gris.

En la quinta jornada del juicio –realizada el pasado nueve de agosto-, uno de los amigos de Diego, refirió que la manta turquesa en la que vio envuelto el cuerpo, era la misma que Diego usaba para cubrir los asientos traseros de su auto para que no se llenaran de los pelos de su perro Polo.

El 11 de julio pasado, en que Jair –otro amigo de Diego- compareció ante el Tribunal de Enjuiciamiento, refirió haber visto en la parte de los asientos traseros del automóvil unos zapatos negros de mujer.

El tiempo en que los dos amigos perdieron contacto con Diego –que es el periodo en que éste habría estado a solas con Jessica-, también abona a la hipótesis de automóvil como posible lugar del crimen, ya que sólo transcurrió poco más de una hora desde que Diego se separó de sus amigos, fue a recoger a Jessica, intimaron, ella fue asesinada, y retornó nuevamente con ellos, ya con el cuerpo de la joven en la cajuela de su carro.

Aún falta conocer el lugar en que Diego habría hecho escala para hacerse del hacha y las bolsas negras que sus amigos observaron en el auto tras reunirse nuevamente con él.

Gregorio, el empleado del autolavado que compareció este lunes, tomó un par de fotografías al automóvil de Diego como parte de una mecánica de publicidad que tenía el negocio para mostrar el “antes y después” de los automóviles que ahí se lavaban.

Durante la audiencia fueron mostradas ambas fotografías, sobre las que el testigo describió el tipo de mancha que detectó ese 22 de septiembre de 2020 en que lavó el auto de Diego.

Fue Hanna –otra amiga del presunto responsable- quien llevó el auto a lavar entre las 11:30 y 12:00 horas, ahí Gregorio le ofreció el Paquete 3 de lavado y vestiduras, que es de profundidad, ya que se retiran los asientos y se lavan todo el vehículo por dentro.

Hanna regresó poco después para recoger una bolsa negra que había al interior del automóvil y que los empelados ya habían colocado en la cajuela, se retiró con ella a cuestas sin decir nada.

Entre las 13:00 y 13:30, dos personas acudieron para preguntar por el auto, Gregorio señaló que un era joven como de 20 años –Diego-, y el otro un hombre como de 50 con el cabello cano.

Ahí Diego le señaló a Gregorio que faltaba de lavar la cajuela y se la encargó.

El automóvil no fue recogido y permaneció en el autolavado por la noche, hasta que al día siguiente, elementos de la Fiscalía General del Estado arribaron al lugar para hacer los peritajes correspondientes.

Este lunes durante la audiencia, los defensores de Diego U., fueron multados en dos ocasiones por el juez Ariel Montoya Romero, luego de varias llamadas de atención por discutir las determinaciones que éste tomaba sobre sus objeciones.

Los defensores acusaron al juez de desecharlas sin razón; buscaban debatir sus criterios, y cortar el hilo de los testimonios oponiéndose constantemente a las preguntas en el interrogatorio de la Fiscalía.

Finalmente en alusión a una decisión del juez, uno de los defensores manifestó: “¡es increíble!, pero bueno…”, lo que acabó con la tolerancia de Ariel Montoya quien, acuso irreverencia en el comportamiento y sarcasmo en las preguntas que los abogados formulaban frente a sus determinaciones, “es una falta de respeto”, señaló el juez quien impuso a la defensa dos multas, una por 20 UMAS y otra por 50.

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