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Confirma ASF irregularidades financieras en Ciudad Salud, la joya del silvanismo

Confirma ASF irregularidades financieras en Ciudad Salud, la joya del silvanismo

 

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó múltiples irregularidades en la construcción de lo que es la joya del silvanismo, la nombrada Ciudad Salud, anomalías que se involucran con el ejercicio de recursos federalizados por más mil 425.5 millones de pesos tan sólo en 2019.

Las detección de irregularidades en la construcción de los nuevos hospitales General Dr. Miguel Silva, e Infantil Eva Sámano de López Mateos no es nueva, ya en la revisión de la cuenta pública 2018 la Auditoría había realizado diversas observaciones a las anomalías vinculadas con la obra.

El pasado viernes el órgano fiscalizador federal hizo público el Informe del resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2019, y en lo concerniente al presupuesto federalizado ejercido por los estados de la República, aparecen las revisiones a la construcción de los nuevos hospitales civil e infantil en Morelia.

De manera general la Auditoría emitió sobre la obra una recomendación, cinco promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria y dos pliegos de observaciones.

En el proyecto identificado con clave de cartera número 1212U000039, correspondiente a la sustitución y equipamiento del Hospital General Dr. Miguel Silva, el Gobierno del Estado reportó que había gastado un total de 643 millones 185 mil pesos, sin embargo la Auditoría descubrió que en realidad sólo fueron 159 millones 942.8 mil pesos los usados, es decir, se infló el reporte de gasto cuatro veces más de lo realmente ejercido.

Pero además el Gobierno Estatal ni siquiera pudo presentar documentación que comprobara en qué se usaron los 159.9 millones que realmente ejerció, por lo que el órgano fiscalizador promovió la responsabilidad administrativa sancionatoria número 2019-B-16000-22-0901-08-001.

También se detectó que había sido inflado el gasto con respecto a la ejecución del proyecto denominado Obra Nueva por Sustitución y Equipamiento del Hospital Infantil Eva Sámano de López Mateos en Morelia, Michoacán, en donde el reporte de gasto fue de 754 millones 167.7 mil pesos, cuando en realidad sólo se ejercieron 115 millones 355 mil pesos. En este caso el Gobierno Estatal tampoco presentó documentación que comprobara en qué se gastaron esos 115.3 millones lo que le valió la promoción de la responsabilidad administrativa sancionatoria número 2019-B-16000-22-0901-08-002.

En ambas obras la Auditoría detectó lo que comúnmente se conoce como “jinetear el dinero”. La manera en que las autoridades estatales operaron esta acción, fue incumpliendo con los plazos para el pago de los trabajos ejecutados, lo que generó rendimientos financieros en las cuentas bancarias que no fueron reportados al Fideicomiso del Sistema de Protección Social en Salud, ahora Fondo de Salud para el Bienestar.

En el caso del Hospital Civil fue un millón 40.3 mil pesos los rendimientos no reportados, y del Hospital Infantil fueron 187 mil 297.45 pesos.

Asimismo en la obra del Hospital Infantil que se pagaron cantidades adicionales y conceptos no previstos en el contrato por 26 millones 992.1 pesos. Para que la observación fuera desechada, el gobierno estatal buscó justificar la acción, modificando la cláusula primera del contrato y con ello formalizar esos pagos irregulares, sin embargo la ASF detectó que para tal modificación no existían los dictámenes técnicos que justificaran de manera fundada y motivada las causas de la modificación, además el Gobierno Estatal no presentó la documentación soporte y comprobatoria con los presupuestos modificados y los programas de trabajo que permitieran conocer el impacto en monto y en plazo de las autorizaciones.

En la obra del Hospital Civil se operó de la misma manera, en donde los pagos adicionales no justificados ascendieron a un total de 54 millones 882.8 mil pesos.

La formalización irregular de convenios modificatorios en los contratos fue otro de los hallazgos detectados en las auditorías, lo que las autoridades estatales buscaron fuera desestimado al argumentar que esto ocurrió en 2018 y no en 2019, y que la fiscalización de la Auditoría se debía concentrar sólo en 2019. La ASF determinó que su observación subsistía debido a que no se justificó la formalización de los convenios modificatorios de diferimiento por el atraso de pago de estimaciones, ya que de acuerdo a las notas de la bitácora electrónica de seguimiento a la obra pública en el contrato, la contratista no cumplió con el plazo para la presentación de las estimaciones de los trabajos ejecutados; además, de la revisión al cómputo de días para la determinación de los periodos de diferimiento, presentado por las autoridades estatales se detectó que no se consideraron, los plazos de presentación, revisión, autorización y pago de las estimaciones conforme al artículo 54 de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas.

En la obra del Hospital Infantil, se detectó que el Gobierno estatal se puso a dar anticipos del 30 por ciento, luego de modificar indebidamente el contrato con el prestador de servicios, por lo que se promovió la responsabilidad administrativa sancionatoria 2019-B-16000-22-0901-08-004.

La generosidad de las autoridades estatales con los prestadores de servicios no paró ahí, sino que también, les perdonó aplicarles las penas establecidas en la norma por incumplimiento en los plazos de la entrega de la obra.

Inicialmente se tenía como fecha de término de los trabajos el 13 de octubre de 2019, situación que no ocurrió. Fue hasta octubre del 2020 cuando con bombo y platillo el Gobierno Estatal declaró terminados los trabajos para que Ciudad Salud pudiera entrar en operaciones.

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