HomeEspeciales 3.0Cuatro municipios de Michoacán se arman para enfrentar al crimen organizado

Cuatro municipios de Michoacán se arman para enfrentar al crimen organizado

Nuevo Urecho, Michoacán.- Los municipios de Ario de Rosales, Nuevo Urecho, Salvador Escalante y Taretan, tomaron las armas y se unieron para luchar contra el crimen organizado que cometía homicidios, cobro de cuotas y todo tipo de intimidaciones contra la población.

Su operatividad inició hace un año, exclusivamente en Ario de Rosales, municipio productor de aguacate donde agricultores del llamado “oro verde” se levantaron en armas contra los delincuentes que los extorsionaban.

Poco a poco el movimiento armado se expandió a localidades aledañas donde la gente demandaba seguridad debido al acecho que sufrían a manos de dos grupos delincuenciales: Los Viagras y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Hoy, esta agrupación de lugareños se hace llamar “Pueblos Unidos”.

Para estos cuatro municipios ubicados en la transición de las tierras fría y caliente de Michoacán, la desaparición de Raúl Medrano Álvarez, un joven originario de Tomendán, Taretan, fue el detonante que recientemente dio impulso a su insurrección.

El habitante, dedicado al campo y quien eventualmente participaba en las rondas comunitarias, fue privado de la libertad el 04 de junio en el vecino municipio de Múgica, por un grupo armado al que asocian con Miguel Ángel Gallegos Godoy, alias “Migueladas”, líder delincuencial con operatividad en La Huacana y sus alrededores.

 

“No nos han pedido rescate, no tenemos ninguna información de él. Es la primera vez que pasa esto en mi comunidad y se lo atribuimos a que participamos en barricadas porque en esta parte de aquí mataban gente, extorsionaban, secuestraban, fue una represalia”, aseguró un familiar cercano de Medrano Álvarez.

 

El hombre, que prefirió reservar su identidad, indicó que la desaparición del campesino ha fortalecido al movimiento armado en ese territorio michoacano, aunque prácticamente, viven atrincherados sin poder transitar libremente.

 

“No tenemos por qué estar arrejolados, encarcelados donde tenemos que estar libres. Cuando salimos, vamos con miedo de no regresar, como le pasó a él”, lamentó el familiar de Raúl Medrano.

 

Los comuneros de Taretan, respaldados por “Pueblos Unidos”, han realizado bloqueos en las vías del tren y en la caseta de peaje de la Autopista Siglo XXI, ubicada en ese lugar, para exigir a las autoridades que investiguen la desaparición y localicen al joven.
El nuevo brazo armado contra el CJNG y Los Viagras.

La guardia comunitaria cuenta con cerca de 69 barricadas distribuidas en los cuatro municipios que la conforman, zona donde se produce aguacate, mango, zarzamora y guayaba. Los integrantes, todos armados y mayores de 18 años, controlan día y noche el ingreso y salida de los pobladores y visitantes.
Dicen que se unieron para combatir, primero a la célula de Los Viagras y recientemente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

 

“Piden cuotas, si tiene huertas te cobran cuota por cada hectárea, cuota por el local, cuota por parcela, si trabaja (fuera del campo) de cualquier manera le cobran. Ellos ponen sus reglas, que a ciertas horas puedes andar en la calle, roban carros, ordenan”, explicó uno de los comandantes de Pueblos Unidos.

 

El miembro de este músculo armado contra el crimen, asegura que son los mismos integrantes de “Pueblos Unidos” y la población quienes sostienen su lucha, por ejemplo, “para el armamento hubo cooperaciones, porque para echar a un cártel no podemos andar con una pala”, aseguró.

Las corporaciones de seguridad, indican, no fueron capaces de detener la criminalidad, pero en ocasiones han acudido con la intención de desarmarlos, situación que han impedido los pobladores.

 

“Esto inició porque el gobierno no hace su trabajo para nada, no van a acabar nunca con un cartel. La gente no los quiere, si están ellos sigue igual, siguen las extorsiones, todo. No hacen su trabajo porque son policías de fuera, qué les va a interesar (el bienestar de) aquí”, expresó.

 

En la barricada colocada en la comunidad de La Parota, en Nuevo Urecho, una patrulla de la Policía Michoacán con apenas tres elementos circuló sobre la misma carretera que era custodiada por al menos 30 guardias de “Pueblos Unidos”.

Mientras los policías se retiraron del poblado sin cruzar palabras ni miradas con los hombres armados, ellos aseguraron que permanecerán ahí “todo el tiempo que sea necesario”.

Tu opinión es importante:

comentarios

Comparte en: