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Desear la catástrofe: la estrategia de la oposición

Por: Carlos Portillo


Ante la falta de proyecto político y referentes importantes, la oposición ha recurrido durante estos casi tres años del gobierno obradorista a una estrategia que raya en el absurdo: el simple deseo de la catástrofe, acompañado evidentemente de la mentira y el insulto que ya son bien conocidos de su parte.

Por más kafkiano que suene, ese anhelo de caos o desastre es lo que guía —en gran medida— la retórica de la derecha en México, así de vacíos se han quedado de conceptos o significantes para conectar con la población.

Sus comunicados, declaraciones, desplegados, etcétera, se construyen discursiva y narrativamente solo desde la descalificación, la injuria y, lo más grave, la incitación al odio y al pánico, para ofrecerse como los salvadores de un país que fueron ellos quienes dejaron en ruinas.

Cuando la pandemia llegó a México, como terminaría llegando a todo el mundo, los opositores hicieron su escándalo en redes, radio y televisión, alentando el miedo y proponiendo medidas fascistas y represoras, pero, sobre todo, deseando con ansias que ocurriera la primera muerte para achacársela enseguida al presidente.

Tanto salivaron por lanzar esa estocada, que les ganó el desespero. La noche del 15 de marzo de 2020, varios medios y políticos de oposición comenzaron a difundir que el director del Grupo Financiero Inbursa y primo de Carlos Slim, José Kuri Harfush, había fallecido a causa de una complicación de neumonía producto del coronavirus. Falso. Sin embargo, lanzaban pésames en Twitter como si fueran fuegos artificiales y culpaban al gobierno mexicano: la catástrofe que tanto deseaban para poder construir un relato político, por fin había llegado.

Luego de que esa noticia falsa fuera desmentida, siguió otra, y luego otra; la derecha se empeñó en convertir al pánico en su bandera: cuestionar ciertas vacunas por xenofobia y sin ningún tipo de sustento, vociferar cifras en bruto sin considerar el número de habitantes, entre otros casos.

Al mismo tiempo, continuaban con su discurso de que AMLO no quiere a los empresarios y viceversa —su mantra desde 2006—, mientras se lograban acuerdos históricos entre el gobierno y las grandes empresas, al renegociar ciertos contratos leoninos heredados por las administraciones pasadas.

De igual forma, la Venezuela que profetizaban que nos volveríamos tampoco aparecía y México entraba al top 10 mundial de países con mayor inversión extranjera directa, la moneda seguía sin devaluarse, la gasolina sin subir de precio en términos reales y se entregaba —sin intermediarios— por lo menos algún programa social —ahora convertidos en derechos avalados por la Constitución— a siete de cada 10 familias mexicanas.

Ahora, la oposición volvió a quedar en ridículo tras vaticinar una y otra vez que se rompería la relación entre México y Estados Unidos debido a la visita del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, durante la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), pues Joe Biden derrumbó todas esas versiones con un video en el que manda un cálido mensaje a nuestro país con motivo del bicentenario de la consumación de la Independencia.

“Estados Unidos no tiene un amigo más cercano que México y espero con ánimo todo lo que nuestras dos naciones lograrán juntas en los años por venir”, manifestó el mandatario desde la Casa Blanca en Washington D.C.

El titular del Ejecutivo estadounidense también recordó que hay un fuerte lazo que ha unido a nuestros países desde hace tiempo y se comprometió a fortalecer y expandir la relación bilateral.

“A lo largo de nuestra historia, hemos aprendido que somos más fuertes cuando nos unimos como vecinos, socios y amigos”, subrayó.

Con esto, uno de los columnistas que quedó en evidencia de manera más rotunda fue Raymundo Riva Palacio, quien había publicado en El Financiero, apenas horas antes del videomensaje, que “la relación con Biden nunca fue buena”, que estaba empeorando, que “finalmente se cansaron en Washington” e incluso que Andrés Manuel había hecho enojar “al lobo” y ahora venía por nosotros.

Todos esos intentos de generar pánico en la población mexicana fueron desmontados por las palabras de Biden, quien además festejó que, a principios de este mes, se haya lanzado el Diálogo Económico de Alto Nivel México-Estados Unidos, el cual impulsa la cooperación y ayudará a la recuperación económica de ambos países.

De esta manera, se le vino abajo a la derecha otro relato de catástrofe que intentaba construir, después de tantos ensayos fallidos durante la pandemia. El discurso de que AMLO era el gran amigo de Trump y que chocaría con Biden, a quien le rendían tanta pleitesía Krauze y Aguilar Camín, ansiosos de que se confrontara con el presidente mexicano, se fue también por el excusado este 27 de septiembre, con un video de menos de dos minutos.

La oposición está desesperada, ansiosa de que le vaya mal a México, de que haya muertos por la pandemia, o enemistad con el vecino del norte, lo que sea. Desean la catástrofe, pues día con día se siguen quedando sin argumentos, sin propuestas, sin credibilidad… Hasta ahora, solo pueden esperar por un “milagro” que les saque de la derrota moral en la que están hundidos.

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