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El clic para la extorsión: aplicaciones de préstamos rápidos

El clic para la extorsión: aplicaciones de préstamos rápidos

“Me preocupé mucho cuando a mi teléfono llegó la imagen de mi hijo diciendo que era líder de una banda de secuestradores”, recuerda Silvia, así se enteró cómo los de José Cash –una aplicación de préstamos rápidos- cobran a sus deudores.

El mensaje iba acompañado de otro par de imágenes de bebés ultrajados, y de textos acusando a su hijo de pedófilo. El enojo la invadió por lo que respondió al número remitente “mandándolo a la fregada, diciéndole prácticamente de lo que se iba a morir, le dije que era una mierda y demás y lo bloqueé”.

Extorsión, intimidación, persecución virtual, terror y difamación, son parte de las estrategias de cobro de aplicaciones que como José Cash no se encuentran legalmente reguladas. Son empleadas por cientos de usuarios para acceder a pequeños préstamos, sin saber que con un clic, abren la puerta de su privacidad.

Daniel fue de vacaciones a la playa, ahí solicitó un préstamo de 300 pesos en José Cash, sólo requirió enviar una imagen de su credencial de elector y el número de su tarjeta de débito y ¡listo!, el dinero le fue depositado. La semana siguiente, antes de vencerse el plazo de pago, sus contactos de teléfono empezaron a recibir mensajes acusándolo de delincuente.

Su caso, se suma a cientos que se multiplican en México de personas que echan mano a las aplicaciones de préstamos rápidos, y que no sólo acaban pagando montos muy superiores a los contratados, sino que incluso, se han visto obligados a contratar nuevos créditos buscando evitar ser expuestos públicamente.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), entre octubre y diciembre de 2021 registró 16 denuncias de usuarios de José Cash, dos de ellas de Michoacán. Sobre 2022 no cuenta con registros.

Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz, son las entidades federativas con reportes por actividades fraudulentas de José Cash.

Uno de los reportes a la Condusef cuenta que solicitó a José Cash tres mil pesos de los que sólo se le depositaron mil 500, el tiempo de pago acordado era de 90 días, sin embargo, a los cinco ya le estaban requiriendo el pago de los tres mil.

Ni los números ni mail de contacto de la empresa respondieron a los reclamos, “a los cinco días recibí una gran cantidad de llamadas y mensajes solicitando la devolución del dinero, me hicieron depositar una cantidad de dinero que no se reflejó en mi adeudo y por 30 minutos de atraso me subieron mil pesos más de interés, ahora se han metido a mis contactos y me han estado amenazando con filtrar mi INE y una foto mi a mis contactos amenazándolos a ellos también”.

A raíz de la pandemia por la Covid-19, las aplicaciones de préstamos rápidos se incrementaron, y con ellas las denuncias de clientes que resultaron víctimas de extorsión, amenaza y violencia digital.

“Los delincuentes también buscan nuevas formas de poder delinquir, y la pandemia no fue una barrera, se adaptaron”, apunta Patricia Navarrete Soriano, directora de la Policía Cibernética de la Agencia de Inteligencia Criminal de la Fiscalía General del Estado.

“La gente está buscando esas aplicaciones, y ves que el requisito que te piden no es mucho, es mínimo; las bajas y ves que el dinero llega de inmediato a tu cuenta. Todo está bien hasta el momento en que te empiezan a cobrar”.

Patricia Navarrete subraya que al momento en que los usuarios descargan una aplicación, deben saber a qué le están dando permiso al ingresarla a su dispositivo móvil, “generalmente le damos a aceptar, aceptar, aceptar, sin darnos cuenta que en ese momento le permitimos acceder a nuestra agenda de contactos, a nuestra galería de imágenes y a toda aquella información que es sensible”.

Las imágenes a las que se accede a través de este tipo de aplicaciones, son luego empleadas para ejercer la extorsión a través de violencia digital.

“Se busca por pedofilia y abuso de infantes”, “Se busca por violencia intrafamiliar”, reza la foto de uno de los clientes de José Cash, difundida entre sus contactos; una clienta más, vio difundir su imagen con la leyenda: “¡Ayúdame a pagar!, anal 70, vaginal 60, oral 50, ¡ayúdame!”.

“De antemano a mí sí me dio temor, sobre todo que fueran a difundir esta falsa información acerca de él”, recuerda Silvia, quien se preocupó por la seguridad de su hijo:

“le dije, si difunden eso tú no sabes a quien te puedas encontrar en la calle y que diga esta es la persona que apareció en redes sociales y que dicen que hace esto y lo otro, y hasta te pueden agredir.

“Como le pidieron imagen de su credencial de elector, me daba temor, porque no sabes con qué tipo de personas estás tratando, que puedan llegar a tu domicilio o no sé, la verdad eso sí me preocupó”.

En enero pasado, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia para la Ciudad de México, dio a conocer un listado de 130 aplicaciones de préstamos que fueron denunciadas por las víctimas, su link ya no está en funcionamiento, pero existen notas informativas que dan cuenta de los nombres dados a conocer por el organismo

Estas 130 apps de préstamos te van a robar y amenazar si no les pagas

El modo de operación de varias de esas aplicaciones es similar al de José Cash, préstamos pequeños que no superan los diez mil pesos, cobros previos al plazo pactado, amenazas para pagos que superan lo acordado, difusión de imágenes denigrantes a la lista de contactos de los clientes y violencia digital.

En algunos casos las amenazas son de muerte, e incluso a los clientes les son enviados videos de ejecuciones para infundir terror sicológico y propiciar se cubran los pagos requeridos.

“Ese tipo de aplicaciones al momento que se descargan, traen consigo un malware que les permite tomar esa información de tu dispositivo”, refiere Patricia Navarrete, “al momento que veo que tú ya no les pagas, empiezan a tomar tus contactos y llamarles para hacerles saber que eres una persona deudora, pedófila, asesina, ratera, entonces empiezan a denostar tanto tu imagen que tus contactos te empiezan a llamar para decirte oye, ¿qué pasa?, paga”.

Y agrega: “Mucha gente nos ha dicho que incluso ya han pagado hasta más de dos o tres veces la deuda, pero siguen con este problema”.

Patricia Navarrete refiere que en la página de la Condusef, hay un apartado donde se puede checar realmente cuáles son las instituciones que debidamente cumplen con todos los requisitos que marca la ley

https://webapps.condusef.gob.mx/SIPRES/jsp/pub/index.jsp

Entre las prácticas ilegales en materia de cobranza sobre las que alerta la Condusef, está el amenazar, ofender o intimidar al deudor, sus familiares, compañeros de trabajo o cualquier otra persona que no tenga relación con la deuda, y establecer registros especiales, distintos a los ya existentes, listas negras, cartelones, o anuncios, que hagan del conocimiento del público la negativa de pago de los deudores.

“Este concepto podemos denominarlo como extorsión, nosotros de enero a la fecha estamos teniendo 178 denuncias en línea, las cuales, muchas no se van a carpeta”, explica Patricia Navarrete.

“Hay que analizar cómo es que se da toda la situación, cómo es que la víctima fue enganchada, cómo es que se está dando todo el ataque en el que ven en riesgo tanto su integridad física como su imagen”.
La funcionaria recuerda que a las tecnologías de la información están accediendo personas a partir de los seis años de edad, en donde el 51 por ciento son mujeres y el 49 por ciento hombres.

“Muchos de los usuarios se asustan porque les dicen que forman parte de algún cártel delictivo, y con el temor de pensar que tienen sus datos les pueda ocurrir algo”, sin embargo Navarrere explica que los usuarios reciben las llamadas de diferentes números de distintos estados de la República, porque en realidad estas aplicaciones lo que hacen es contratar a personas call center (centro de llamadas) ubicados en distintas entidades, para que de ahí se efectúen las comunicaciones.

La invitación de las autoridades es denunciar los hechos, y no caer en la dinámica de extorsión de estas aplicaciones. También refieren el leer las condiciones de privacidad de las aplicaciones que se descargan, y consultar cuáles instituciones financieras están debidamente registradas.

“No debemos olvidar que hoy día, es más fácil robarte dinero a través de las redes y las aplicaciones que asaltarte con pistola en mano en la calle”, apunta Patricia Navarrete.

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