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El gran elefante blanco de Michoacán: La Secretaría de Pueblos Indígenas

El gran elefante blanco de Michoacán: La Secretaría de Pueblos Indígenas

Pável Uliánov Guzmán / @PavelUlianov 

En términos históricos y reales, la Secretaría de Pueblos Indígenas (SPI), es un gran elefante blanco, una institución que se ha convertido en una carga, que en nada beneficia a los distintos pueblos originarios del estado, al contrario, trabaja para fomentar su división y aislamiento.

En la cultura occidental, la expresión “elefante blanco”, popularmente es atribuida a posesiones que tienen un costo de manutención mayor que los beneficios que aportan, en este sentido la SPI, históricamente ha tenido presupuestos que únicamente alcanzan para pagar sus propios salarios, con lo que se ha creado una burocracia indígena sumisa, mientras los pueblos originarios continúan en milenaria pobreza y rezago, en otra perspectiva, los antes caudillos p´urhépecha, se encuentran “tras las rejas de sus oficinas, muy domesticados” (Fuente: La Domesticación Indígena / Xiranhua Comunicaciones).

La SPI mantiene entre sus atribuciones, la atención, coordinación y ejecución de políticas públicas para el desarrollo de los pueblos indígenas (Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de Michoacán), esto mediante la Unidad Programática Presupuestal 28, sin embargo, los distintos gobiernos en turno, incluido el actual, aportan un capital miserable para la atención y desarrollo de las comunidades originarias. Durante el año 2011 se destinó la cantidad de $107, 384,836. Para el año 2012 el total de $110, 269,759. En el 2013 el capital de $33, 024,878. Para la anualidad 2014 el máximo de $114,043,717. En el 2015 el presupuesto fue de $108,852,089. Y finalmente, para el 2016 el monto asciende a $ 103,627,453. (Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado de Michoacán de Ocampo, para el Ejercicio Fiscal 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016).

Es decir, durante los últimos 6 años, el presupuesto para la atención de los pueblos originarios, no ha alcanzado ni siquiera el 1% del total asignado a las dependencias estatales, a pesar de que las comunidades originarias son las más olvidadas, pobres, discriminadas y con rezago educativo (Manifiesto por la Libre Determinación Económica). En síntesis, el presupuesto para la atención de los indígenas de Michoacán es categóricamente discriminatorio.

Es importante señalar, que las cantidades presupuestales respectivas, agrupan también recursos federales para la atención de los pueblos originarios del estado, por lo que los presupuestos también son engañosos, pues pretenden dar la falsa impresión de que se destinan más recursos de los que realmente son, pues la mayoría del capital, pertenece al ámbito federal, hecho que sistemáticamente se repite desde años pasados (Oficio SFA/1418/2013).

En análisis detallado del presupuesto de la SPI para el presente año, en el que se destina el capital de poco más de 103 millones, de ésta cantidad, alrededor de 75 millones se aportarán por el gobierno federal, por su parte, el gobierno del estado únicamente contribuirá con el monto de 28 millones, de los cuales, alrededor de 20 millones se destinarán para el gasto corriente, para el pago de salarios, insumos y servicios, y finalmente, para realizar obras o programas tendrán 8 millones (Reunión Ordinaria de Trabajo del Consejo Supremo Indígena de Michoacán y la SPI 22/Dic/2015).

En palabras sencillas, quitando los gastos burocráticos, la SPI por parte del estado, tendrá para “impulsar el desarrollo de las comunidades”, la cantidad real de 8 millones, bajo este esquema los pueblos indígenas, no tendrán un beneficio cuantitativo, ni mucho menos cualitativo. Hay que decirlo claro, a los gobiernos estatales, sin importar su color, corriente o filiación, no les importa el desarrollo de los pueblos indígenas.

En este marco, la SPI es el más grande elefante blanco que existe en Michoacán, pues 8 millones de pesos no son suficientes para atender a los más de 120 mil habitantes que hablan algún idioma materno en el estado (INEGI 2010), o los más de 600 mil existentes bajo los criterios constitucionales de conciencia de identidad indígena, autoidentidad y autoadscripción, Ilustrativamente, si se dividen los 8 millones de pesos para los 120 mil indígenas hablantes de idiomas originarios, les correspondería la cantidad de 66 pesos con 66 centavos, y si se dividen entre los 600 mil existentes por autoadscripción, les tocaría el monto de 13 pesos con 33 centavos.

En concreto, la SPI únicamente sirve para crear una burocracia indígena sumisa.

Email: pavel-ulianov@hotmail.com
Facebook: /PavelUlianov

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