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‘El Tísico’, el hombre que asaltaba penales y liberaba prisioneros

‘El Tísico’, el hombre que asaltaba penales y liberaba prisioneros

Rodrigo Caballero/ @RodCaballero

Morelia, Michoacán. “¡Revisión!” entró gritando un comando armado al penal de Apatzingán en el centro de la Tierra Caliente michoacana. Eran 60 hombres bien armados y perfectamente uniformados con vestimentas militares y uniformes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la extinta Agencia Federal de Investigaciones (AFI).

Los dos custodios de la entrada del penal estaban sometidos y la primera línea de defensa abrió las puertas de la prisión por miedo a que los encapuchados les hicieran daño. En menos de 5 minutos ya están en la tercera puerta que custodia a los reos.

Una avanzada abre el portón de hierro cortando los candados con pinzas, en todo caso tenían listo un soplete para abrirlo de ser necesario.

Los uniformados nunca presentaron los oficios de revisión y, en todo caso, las autoridades debieron haber notificado de una revisión por muy sorpresiva que esta fuera. Además, algunos de los agentes portaban rifles de asalto AK-47, mejor conocido como ‘Cuerno de Chivo’, un arma que nunca ha sido utilizada por fuerzas del orden en México.

‘Órale hijos de su puta madre, a la pared’ les gritaban a los custodios que no tenían más opción que obedecer y dejar salir a todos los internos de sus respectivas celdas en lo que –estaban seguros- ya no era una revisión de rutina.

La periodista María Idalia Gómez describió detalladamente este asalto al penal de Apatzingán para El Universal en 2004. Para cuando Idalia escribió su crónica ya se conocía que la “revisión” era una mera excusa para liberar a tres miembros del Cártel del Golfo y secuestrar a dos lugartenientes del Cártel de los Valencia.

El operativo fue calificado como “quirúrgico” por los custodios que vieron entrar y salir al comando en menos de 40 minutos. Se trató de una operación planeada y ejecutada por un grupo de los recién formados Zetas al mando de Carlos Rosales Mendoza mejor conocido como ‘El Tísico’.

Cuando los uniformados detectaron a Alberto Guízar, un miembro del Cártel del Golfo, le preguntan “¿dónde están tus compas?” y de inmediato esposaron y sacaron de la cárcel a los demás integrantes del grupo criminal, quienes salieron escoltados en un convoy de más de 60 vehículos.

La verdadera policía tardó otros 40 minutos en llegar.

No llegó a firmar a Puente Grande

La Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO en ese entonces SIEDO) inició una investigación tras el asalto al penal de Apatzingán.

Esta agencia reveló que los sicarios habían llegado a Michoacán como parte de un trabajo para Los Zetas, que apenas se desempeñaba como un brazo armado del Cártel del Golfo bajo las órdenes de Osiel Cárdenas Guillén, de hecho Osiel y ‘El Tísico’ eran compadres.

Pasarían 10 meses para que el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) del Ejército Mexicano capturara a ‘El Tísico’, las autoridades que lo presentaron lo catalogaron como un hombre peligroso que supuestamente planeaba liberar a su compadre del Penal de La Palma.

El día que fue detenido, ‘El Tísico’ trabajaba para el hermano de su compadre, Ezequiel Cárdenas Guillén mejor conocido como ‘Tony Tormenta’ quien fuera abatido en Matamoros, Tamaulipas el 5 de noviembre de 2010, en una balacera que dejó más de 100 muertos según fuentes extraoficiales.

Mientras ‘Tony Tormenta’ moría, Carlos Rosales ‘El Tísico’ permanecía encerrado en el penal de Puente Grande en el Estado de Jalisco viendo cómo se desmoronaba su organización La Familia Michoacana y daba paso a Los Caballeros Templarios encabezada por sus antiguos subalternos Nazario Moreno ‘El Chayo’, Jesús Méndez ‘El Chango’ y Servando Gómez ‘La Tuta’.

Pasó 10 años en prisión hasta que un juez le concedió la libertad bajo reservas el 22 de mayo de 2014 y salió bajo la condición de que cada 15 días debía regresar a Puente Grande para firmar su acta de libertad.

Después de su reinserción a la sociedad, ‘El Tísico’ solamente faltó a firmar dos veces, la primera en agosto de 2014 cuando fue capturado con una orden de presentación por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

La segunda será la próxima vez que tenga que firmar porque apareció acribillado la madrugada de este lunes 28 de diciembre de 2015 en la carretera Siglo XXI del Estado de Michoacán.

El cuerpo de Carlos Rosales fue localizado en el kilómetro 132 del tramo Uruapan-Cuatro Caminos y las autoridades creen que fue derivado de un enfrentamiento ocurrido en el rancho “Las Cortinas” del municipio de Parácuaro.

‘El Tísico’ apareció junto a tres cadáveres más y su cuerpo fue reclamado por sus hijos quienes confirmaron su identidad ante las autoridades. Hasta el momento no hay detenidos ni rastros de los grupos que se enfrentaron, por lo que parece que ‘El Tísico’ burló a las autoridades nuevamente justo en el Día de los Santos Inocentes.

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