HomeEspecial fotográficoEllas protegen a las abejas y al bosque; el crimen, la tala y el cambio de uso del suelo, los enemigos

Ellas protegen a las abejas y al bosque; el crimen, la tala y el cambio de uso del suelo, los enemigos

El zumbido es fuerte, las abejas se alterán y rondan sobre las personas trajes blancos que están en el apiario. Son las mujeres de la organización Api nahu, purépechas apiculturas en el municipio de Nahuatzen, y en su labor, cada una tiene una función: Echar humo, levantar tapas, arreglar, revisar, apoyar…Este proyecto tiene casi de 2 años, y el grupo de mujeres cuida y protege a las abejas, además, defiende el bosque y busca que no exista más el cambio de uso de suelo para la siembra de aguacate en el municipio, así como evitar el uso de pesticidas en los cultivos de papás y en el mismo aguacate.

Ana Lilia Prado, joven fundadora del proyecto, se sienta en la entrada del apiario y flanqueada por sus demás compañeras comienza la plática: “Nosotras somos un grupo de mujeres apiculturas de la comunidad de Nahuatzen, nos interesa el rescate de las abejas su preservación, para ellos realizamos practicas en favor del cuidado de la abeja y de nuestra comunidad. Cuando empieza la deforestación desaparecen los mantos acuíferos, al estar cortando de manera inmoderada nos ha dejado mucha sequía, aquí no hay abundancia de agua, por lo tanto a partir de la apicultura buscamos rescatar o mantener este equilibrio para que las nuevas generaciones no estén pasando problemas”.

Este organización se compone de 12 a 15 mujeres, algunos hombres las apoyan pero en minoría. Ellas afirman que es difícil su labor por los problemas que han surgido debido al desconocimiento del tema: “Todas las que estamos aquí, desconocíamos la apicultura, fue a través de la formación del movimiento de la comunidad y la creación del Concejo indígena, por ese medio conseguimos un apoyo por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) nos invitaron y a partir de ahí nos organizamos”

Sin embargo, al poco tiempo fueron defraudadas por un supuesto biólogo que no las capacitó bien y un robo: “Muchos problemas, desde el inicio nos robaron, se aprovecharon de que no sabíamos nada, nos robaron el 50% del apoyo, desconocíamos y nos organizamos para recuperar y dar seguimiento, conseguimos asesoría y rescatamos a las abejas con las que estamos trabajando; hemos estado cosechado pero falta mucho trabajo, es el inicio para darle un giro más completo al rescate de la naturaleza, por ejemplo, la creación de una bio-fábrica para recuperar suelos y otros cultivos”.

El municipio de Nahuatzen en el 2015 comenzó la formación de un Concejo Ciudadano Indígena, después de una ola de problemas sociales entre grupos, políticos y crimen organizado. En el 2017 fue reconocido como autoridad por el Tribunal Electoral del Estado, sin embargo, ahora, el sistema de partidos políticos sigue con el mando en gran parte del municipio.

La zona de la meseta purépecha se encuentra cerca de las zonas de mayor producción de aguacate en el estado, en últimos años, los incendios forestales provocados, así como la tala ilegal ha generado una ola de nuevas huertas aguacateras; Api nahu lucha contra eso: “Sí, el problema es el cambio de uso de suelos, en temporada de secas, incendian los bosques para tener excusas de cortar y sembrar aguacate, este no nos favorece, absorbe mucha agua y se usa mucho agroquímicos y estos matan a la abeja; es una labor grande, no es una persona, es parte de un crimen organizado, enfrentarnos a ellos es una labor importante y difícil pero apenas vamos encaminando, en beneficio de la abeja, del colectivo y de la comunidad”.

En promedio cada una tiene de 7 a 10 cajones y cada unos contiene de 60 a 100mil abejas; estás son de las que se mantuvieron después del robo y las otras son de enjambres que rescatan en el pueblo o en zonas donde las matan y destruyen. Además de la conservación, tienen producción de miel y productos derivados: “Lo primero y más importante era rescatar a la abeja, seguimos con la producción de miel y después con productos derivados de la colmena, como cremas, desmaquillantes, jabones, labiales, jarabes, propóleos y estamos en la etapa inicial de abonos orgánicos y elaboración de velas” resume Ana Lilia durante la entrevista.

También, asegura que su pueblo es machista, y eso también les ha generado problemas: “No hemos hecho mucho ruido, es muy difícil porqué somos mujeres, el estar aquí es un trabajo pesado, es revisar, cargar, mover cajones, saltas de hasta 15 kilos, tenemos que buscar la forma de hacerlo, a muchos compañeros les da miedo, por las abejas.

Dentro de la comunidad apenas estamos desarrollando el proyecto, como conservación y por otro lado la labor social-política; enfrentarnos a un gobierno, a la sociedad y al crimen organizado. Se nos viene algo muy fuerte pero si no somos nosotros no creemos que hay alguien más y si sí, pues bienvenidos, nos unimos y podemos ser solidarios para rescatar la tranquilidad en la comunidad.”

Para Maria Isabel Vázquez Sánchez, quien es también integrante, ir a denunciar no es buena idea: “Cuando talan el monte se ha ido a denunciar, pero nos dijeron que no iba a proceder”. Y explica que la autoridad no hace caso debido al numero de arboles que supuestamente está permitido cortar, aunque talen más.

Finalmente, la más joven del grupo toma la palabra, ella es Isabel Sánchez Vázquez: “Los jóvenes no nos damos cuenta de lo que esta pasando ahora, estamos en las redes sociales; como tal no sabemos nuestra estructura socioeconómica. Estamos demasiado desinformados en cuanto a nuestra comunidad, casi no nos importa. Aparte de cambio de uso de suelo,, muchos están vendiendo los terrenos y los ´fuereños´ que compran deciden plantar aguacate, estamos perdiendo tierras, estamos haciendo un desastre con los mantos acuíferos”.

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