HomePolítica“Gobierno mexicano no lucha contra corrupción porque lucharía contra sí mismo”: New York Times

“Gobierno mexicano no lucha contra corrupción porque lucharía contra sí mismo”: New York Times

Revolución 3.0

Sin duda la captura de “La Tuta” ya no sólo genera seguridad o es sinónimo de justicia o de buena labor del gobierno, la duda no sólo está en México sino esparcida en otros países y las causas son la corrupción que domina a las altas esferas de poder en el país y que se ha encargado de desprestigiar la legitimidad y la credibilidad en un maltrecho gobierno. El diario estadounidense The Ney York Times expone en un reportaje, escrito por Elisabeth Malkin, lo que significa la captura de este líder sicario y la situación de seguridad real que le espera al país.

La policía mexicana capturó al líder de la banda de narcotraficantes  “Los Caballeros Templarios” el pasado viernes en una victoria contra el brutal grupo, sin embargo los expertos dicen que habrá poca diferencia en la batalla más amplia contra las organizaciones criminales que se están dividiendo rápidamente.

El líder de la banda, Servando Gómez, conocido como “La Tuta”, o “El Maestro”, fue uno de los capos más buscados en el país. Las autoridades habían pensado que se había escondido en una parte remota de Michoacán, su estado natal. Pero él fue capturado, en las primeras horas del viernes, en la capital del estado, Morelia, sin disparar un tiro.

Es poco probable que su arresto pueda traer paz a Michoacán, donde los policías federales y soldados han debilitado a “Los Caballeros Templarios” sólo para que surjan grupos más pequeños que continúan con la lucha por el territorio y se ramifican dando pie a incrementos en los secuestros y la extorsión. El patrón se ha repetido en todo México ya que el “gobierno de arrestos” de Enrique Peña Nieto mata a capos, como Joaquín Guzmán Loera líder del poderoso cártel de Sinaloa, quien fue detenido en febrero de 2014.

“La captura de capos se ha convertido en cada vez menos importante”, dijo Alejandro Hope, analista de seguridad independiente, “porque lo que estamos viendo en el mundo del hampa es una transición de grandes carteles que se centran en el tráfico de drogas a una serie de mayoría bandas locales y regionales, sus ingresos son más diversificados y más depredadoras en sus actividades”.

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“Estos grupos representan una amenaza muy importante”, dijo el señor Hope. “Las instituciones necesarias para hacer frente a esa amenaza no están allí”.

También el viernes, Jesús Murillo Karam, un ayudante importante para Peña Nieto en la lucha contra el crimen organizado, dejó el cargo de procurador general. Él había sido duramente criticado por su manejo de varios casos de alto perfil, tales como la desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa. Su probable reemplazo, Arely Gómez, tiene poca experiencia con el crimen organizado.

Enrique Peña Nieto asumió el cargo a finales de 2012 con la promesa de llevar la seguridad a las calles de México. Él ha tenido algunos éxitos, sobre todo en las ciudades del norte, dijo Raúl Benítez Manaut, analista de seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Pero la violencia aún continúa en muchas partes del país. “En mi opinión, les tomó demasiado tiempo para llegar a La Tuta”, dijo Bruce M. Bagley, experto en seguridad de la Universidad de Miami, y, añadió, que “aún no han sido capaces de resolver la situación en Michoacán ni de su estado vecino de Guerrero y en otros lugares”.

A su vez Benítez dijo que el tráfico de drogas existe porque la corrupción ha permitido que florezca, pero que el gobierno no había “decidido luchar contra la corrupción, porque eso significaría que lucha contra sí mismo, contra la parte enferma de sí mismo”.

Antes de su detención, “La Tuta”, de 49 años, gustó de provocar al gobierno mediante la realización de entrevistas y la liberación de los vídeos, en los que habló de sus estrechas relaciones con los jefes políticos de Michoacán.

Un ex profesor que también es buscado en Estados Unidos, por tráfico de cocaína y la metanfetamina, el Gómez emergió de las filas de una banda conocida como “La Familia”. Como murieron sus líderes, la banda cambió su nombre a la “Orden del Temple”, y su violencia provocó ciudadanos frustrados para formar grupos de vigilancia.

El gobierno nacional envió contingentes de policías y soldados a Michoacán, en enero de 2014, para tratar de restablecer la calma. El esfuerzo tuvo éxito en el lavado de muchos de los principales lugartenientes del señor Gómez, pero él seguía en libertad y continuó lanzando vídeos. Él incluso concedió una entrevista al Canal 4 de Gran Bretaña, que él filmó con la entrega de dinero en efectivo en una sola ciudad.

En un video, Gómez aparecía bebiendo cerveza y charlando con el hijo del ex gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo. El gobernador se retiró después de que una fotografía de su hijo, Rodrigo Vallejo, con “La Tuta” apareció en los periódicos. Rodrigo Vallejo dijo que había sido secuestrado y obligado a cumplir con el señor Gómez.

En otros videos, el Sr. Gómez denunció a líderes del movimiento vigilante y defendió a sí mismo como un altruista. En una entrada de audio reciente en YouTube, dijo que la grabación sería la última. “No porque tengo miedo”, dijo, “sino porque tengo que tomar mis medidas y cuidar de mí mismo”.

La salida de Murillo Karam, que ha sido movido a un puesto en el gabinete menos prominente, se presenta como una nueva ley, a entrar en vigor, que hará que la oficina independiente del gabinete del presidente y sujeto a la ratificación por el Senado.

Murillo Karam fue criticado por aceptar inicialmente la explicación de los militares de un episodio en la ciudad de Tlatlaya, el pasado mes de junio, en la que los soldados mataron a 22 personas sospechosas de ser miembros de pandillas. Los militares dijeron que todos murieron en un tiroteo con los soldados, pero informes de prensa plantearon dudas acerca de la cuenta y motivaron una investigación federal. La Comisión de Derechos Humanos de México encontró que al menos 12 de los sospechosos habían sido asesinados estilo ejecución. Ocho soldados han sido acusados ​​en el caso, tres de ellos con el asesinato.

En el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, desaparecidos en septiembre, Murillo Karam primero desestimó el asunto como un delito ordinario para ser tratado por los fiscales locales. Después de que el gobierno federal se hizo cargo de la investigación, Karam dijo que la policía había arrestado a los estudiantes sobre las órdenes del alcalde y los entregó a una banda de narcotraficantes, que los mató y quemó sus cuerpos. Pero los críticos dicen que la investigación se ha basado demasiado en confesiones.

“Era definitivamente cansado y le sorprendieron las circunstancias”, concluyó Benítez.

De esta manera queda expuesto una vez más que la cantidad no es sinónimo de calidad, sin mencionar los posibles arreglos “bajo el agua” de capturar a demasiados criminales pesados por parte de un gobierno que encabeza un mexiquense perteneciente a un partido político (PRI) que vive, desde hace años, una decadencia enorme pero que hoy en día está en un punto crítico buscando a toda costa seguir posicionado como un partido – gobierno que cumple y así continuar con su eterno mandato al frente de un maltrecho país que sufre las consecuencias.

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