HomeSexualidadJuguetes sexuales artesanales

Juguetes sexuales artesanales

Un juguete sexual es un objeto secreto, pero de una manera similar a la que podríamos decir que nuestro cepillo de dientes es secreto, no es necesario mostrarlo a nadie, a excepción de algunos, tal vez, pero sobre todo es secreto porque es personal, es nuestro.

Un dildo es un objeto sumamente personal, la red social de artesanos Etsy se ha visto inundada de ofertas de juguetes sexuales que tal vez sólo encontrarías en sex shops sumamente exquisitas, esposas de cuero hechas a mano, masajeadores de punto G de silicona, dildos de madera pulida, vidrio soplado o cerámica, e incluso lujosos juguetes de oro son creados diariamente bajo pedido, y con increíbles especificaciones gracias al proceso de producción artesanal.

Una sencilla búsqueda en Etsy arroja más de 3 mil resultados para “adult toy” y mil solamente para “dildo”. Los artesanos unen el talento y el oficio aprendidos en un arte manual específico con una tendencia DIY (“hágalo usted mismo”) para crear una alternativa hermosa y personalizada al mercado comercial de los juguetes sexuales.

China es el dragón de mil cabezas que está dispuesto a sacrificar calidad y precio por una producción masiva económicamente más provechosa. Alexander Smiley, fundador de Oro Vidri, se jacta de no producir meros “dildos de vidrio”, sino “objetos de placer. Estoy haciendo esculturas a las que la gente pueda hacerles el amor.” Pero incluso los grandes fabricantes de juguetes sexuales se ven sobrepasados por la capacidad de China para ofrecer copias baratas de prácticamente cualquier objeto.

O como dice Smiley, “no importa lo que haga, siempre es comparado con algo que alguien puede obtener en China por 49 centavos.”

El significado, finalmente, es una propiedad que el uso va confiriendo a los objetos: un objeto es nuestro no porque lo compremos, sino porque hemos a aprendido a hacer de los objetos extensiones de nuestro cuerpo.

Se trata de objetos diferenciados y altamente especializados estéticamente para reforzar una imagen que el consumidor tiene de sí mismo. Ya sea que un juguete sexual se compre en una tienda comercial o a un artesano del barro, el objeto mismo como el sexo, siempre se vuelve personal solamente al ponerlo en práctica.

Tu opinión es importante:

comentarios

Comparte en: