HomePolíticaLegisladores en México, vulnerables y corruptibles

Legisladores en México, vulnerables y corruptibles

Legisladores en México, vulnerables y corruptibles

Colima TresPuntoCero

Luego del asesinato del diputado Gabriel Gómez Michel, los integrantes del Congreso de la Unión tienen miedo. Este incidente evidenció la debilidad del Poder Legislativo debido a que “es fácil atentar contra sus integrantes –representantes de miles de mexicanos y garantes de la institucionalidad– y es fácil corromperlos. Las historias se multiplican. Hay legisladores secuestrados, prófugos, denunciados, con familiares que han sufrido ataques o que están vinculados con el crimen organizado”.

Así lo expone un reportaje escrito por la periodista Jesusa Cervantes en la edición 1978 de la revista Proceso 1978 que se encuentra actualmente en circulación. En el texto, además de “lo vulnerable” del Legislativo, se asegura que existe otro temor: que sus integrantes se corrompan con mayor facilidad cada vez.

Silvano Aureoles Conejo, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, refiere para el medio de circulación nacional que el caso obliga a que los órganos de inteligencia y la Secretaría de la Defensa Nacional investiguen a todos aquellos que aspiren a puestos de elección popular. De lo contrario, dice el perredista, “no vamos a quitarles la tentación” a las bandas delincuenciales de “penetrar en los poderes del Estado”. Y revela: “Esa es la magnitud del poder alcanzado por los grupos delincuenciales”.

“Originario de Michoacán, uno de los estados con mayor presencia y evidencia de infiltración del crimen organizado en la estructura gubernamental, Aureoles revela que, después del asesinato de Gómez Michel, otros legisladores federales han sido amenazados de muerte. De hecho, Proceso pudo confirmar el levantón y liberación de otro diputado federal días antes del ataque perpetrado en Jalisco”, añade el reportaje de Proceso.

De igual forma se citan otros secuestros y atentados contra legisladores que representan los distritos de mayor virulencia en Guerrero, Michoacán, Estado de México y Jalisco.

Sin comentarios

Tu opinión nos importa, deja tu comentario: