El luto del lago

Padre e hija, Miguel y Ginebra, 26 y 5 años ya fueron localizados en el lago de Pátzcuaro, una semana después de que cayeran de una moto acuática y ya no se supiera nada de ellos.

Antes del amanecer salió Miguel y antes del atardecer Ginebra, escasos 100 metros de separación, justo en el cuadrante que equipo de Protección Civil había señalado.

Al medio dia los buzos buscaban en la fría agua del lago cerca de donde el sonar les indicaba y donde los perros guía de ABC Emergencias habían hecho marcajes. Lanchas grandes, canoas y rápidas de la policía rastrillaban cada espacio.

En el campamento de la comunidad de Puácuaro había tristeza y tensión, la familia contenía mucha angustia desde la mañana cuando llevaron el cuerpo de Miguel hasta ese punto.

El centro de mando de Protección Civíl tuvo que acordonar el area de “la Playita” turistas y curiosos llegaban y complicaban las actividades de los elementos. Algunos niños vecinos juegan en los columpios que por ahí existen.

Despues de la hora de comer, llegó la noticia de la localización del cuerpo de Ginebra, cerca de donde se encontró a su padre, ella fue llevada hasta Puácuaro para entregarse a la familia.

Pobladores de comunidades cercanas sonaron algunos cohetes durante el día para “ayudar” al cuerpo a salir, según las tradiciones. En el campamento, días atrás, una señora abrazada junto a su hija comentaba que cuando esto se terminara “el lago debería estar de luto”.

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