HomeDerechos HumanosA un mes de desaparecido Baldemar Reyes, familia sin noticias de avances en pesquisas

A un mes de desaparecido Baldemar Reyes, familia sin noticias de avances en pesquisas

A un mes de desaparecido Baldemar Reyes, familia sin noticias de avances en pesquisas

El Fraccionamiento Campo Nubes es de los nuevos conjuntos habitacionales que proliferan en la periferia moreliana, ahí el pasado 26 de marzo unos hombres armados se llevaron a Baldemar Reyes Zamora cuando estaba con su esposa. Fuera de ese hecho la familia no tiene más noticias, ni sobre lo que ocurrió, ni sobre el avance de las pesquisas oficiales.

Baldemar tiene 32 años y es el segundo de cuatro hermanos; su desaparición tiene a su madre sumergida en la depresión, y a su hermana mayor Janet en el activismo para dar con su paradero.

La desaparición es reciente y el desconsuelo abundante, “fue el 26 de marzo de 2019, nada más sé que unos sujetos se lo llevaron con arma, es todo lo que sé, se lo llevaron del Fraccionamiento Campo Nubes, el que está arriba de El Relicario, de ahí se lo llevaron y hasta la fecha no sabemos nada más”, explica Janet en entrevista.

“Su mujer fue quien vio esos hechos y a nosotros como familia no nos quiso dar detalles de nada, luego la llamaron para que hiciera la declaración y ya les dio la información correspondiente, así que ahorita estamos esperando que las autoridades en base a esa información hagan las investigaciones correspondientes y encuentren testigos que avalen esa información para dar con el paradero de mi hermano y saber qué fue lo que pasó.

“Nos dicen las autoridades que ella por miedo no nos quiso decir qué había pasado, porque nosotros en diversas ocasiones le empezamos a preguntar y nos dijo que no sabía y que ella no había visto nada. Hasta que se le mandó llamar para que hiciera su declaración es que ella dice lo ocurrido”.

Para mantener a su familia Baldemar se empleaba de albañil, electricista o mecánico, “lo que le ofrecieran de trabajo él iba y lo hacía”.

Janet explica que tras la desaparición de su hermano sus papás están muy mal, “imagínese, es su hijo, mi mamá yo creo que es como la que está más destrozada, porque a veces me habla en la noche y me dice, no puedo dormir, tengo que estar yendo con ella para que coma, mi papá es un poquito más fuerte aunque también está mal.

“Tratamos de ser fuertes porque cuando localicemos a mi hermano sabemos que nos va a necesitar y por eso es que tratamos de salir adelante para cuando él aparezca”.

A Janet se le quiebra a voz cuando recuerda el carácter de su hermano, “es una persona muy alegre, siempre cuando te sentías triste o estabas mal, o querías platicar con él, hablabas y te hacía reír, o salíamos a algún paseo y era como el alma de ese paseo; al darnos cuenta cuánta falta nos hace… es difícil”.

Tras la desaparición de Baldemar, ella se movilizó primero a través de las redes sociales para localizar a su hermano, hacía publicaciones con sus amistades y a solicitar que cualquier dato sobre su paradero se le comunicara.

“Una amiga me dijo, sabes qué, conozco a una persona que te puede ayudar, formaron una asociación para estos casos, contáctate con ella para ver en qué te pueden ayudar para que tu caso le den agilidad y no lo vayan a aventar haciendo como que hacen pero no hacen”.

Es así como Janet se contactó con las integrantes de la organización Familiares Caminando por la Justicia, quienes la han venido asesorando sobre qué pasos dar, “entonces si he visto que se han hecho avances”.

Refiere que la semana pasada las autoridades todavía no entraban al domicilio en donde estaba su hermano, “tengo que checar con la organización si me pueden ayudar para ver cuál es el procedimiento, dicen las autoridades que no pueden entrar porque el domicilio está cerrado y que quieren esperarse hasta que el propietario del inmueble se presente a rendir su declaración”.

Sobre lo ocurrido Janet ha imaginado todos los escenarios posibles, “la verdad es que he pensado tantas cosas, los que estamos en esta situación, nuestra imaginación… vemos tantas cosas, que la verdad no sé qué pensar, ya hemos estado en SEMEFO, ahí justamente en Campo Nubes hay un cerro, ya fuimos allá a para ver ahí si lo hubieran ido aventar y no había nada; lo mejor es entretenernos buscando muchas opciones.

“La esperanza la mantenemos viva, siempre pensamos que está vivo, hay momentos que cuando nos dicen que encontraron un cuerpo sin reconocer en SEMEFO nos resistimos a pensar que pueda ser él.

“Nosotros decimos, sigue vivo, no puede ser que se vaya de nosotros porque tenemos todavía muchas cosas que vivir, él tiene toda una vida por delante, es trabajador y bueno, entonces creemos que él debe estar bien”.

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