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Mexicanos crean espuma metálica que combate el cambio climático

Mexicanos crean espuma metálica que combate el cambio climático

VeoVerde / Foto: (cc) Martin Abegglen / Flickr

La espuma de magnesio ayuda a la captura del CO2 en calderas industriales antes de que se libere a la atmósfera y contribuya al calentamiento global.

La mayoría de la energía que se produce en México proviene de la combustión de hidrocarburos. Este proceso genera grandes cantidades de gases de efecto invernadero, uno de los principales es el dióxido de carbono (CO2). Científicos del Instituto de Investigaciones en Materiales de la UNAM están trabajando en capturarlo a través de espumas con base de magnesio.

Una forma «fácil» para controlar las emisiones de CO2 es capturarlo antes de ser liberado a la atmósfera. Las espumas con las que trabaja el equipo del Dr. Ignacio Figueroa son estructuras metálicas muy porosas que se utilizan en calderas industriales para frenar el daño de la industria al planeta y su contribución al calentamiento global.

Las espumas metálicas que desarrolla el Dr. Figueroa pueden tener un espesor de 10 cm hasta un metro. Hay de dos tipos, de poro abierto y de poro cerrados, ambas se producen a partir de un proceso llamado metalurgia de polvos y de procesos en estado líquido. Es un orgullo decir que, en ese rubro, México se encuentra a la cabeza.

El magnesio con el que se producen las espumas es muy reactivo y se evapora muy fácil, el proceso es complejo pero con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), la Secretaría de Energía y elPrograma de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica de la UNAM, el equipo del Laboratorio de Materiales Metálicos Avanzados han desarrollado la tecnología necesaria para producir espuma de poro abierto.

La espuma que produjeron tiene una porosidad del 75% y el tamaño del poro va de 0,5 a 3 milímetros. Para captar el dióxido de carbono, el magnesio pasa por un proceso de oxidación convirtiéndose en óxido de magnesio que en reacción con el CO2 forma un carbonato frágil capaz de caerse con cualquier movimiento ligero. El proceso se repite hasta que la espuma se consume por completo y a mayor altura del área superficial, la captura es mayor.

Aunque es un proceso completo, el equipo va por buen camino y ahora se enfoca en conseguir altas áreas superficiales para aumentar la capacidad de captura. Es interesante desarrollar este tipo de tecnología que será de mucha utilidad en un país como el nuestro donde el negocio del petróleo se niega a ir.

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