HomePolíticaMéxico pierde por fuga de cerebros; invierte en “seguridad” y somos un país que derrama sangre: especialista

México pierde por fuga de cerebros; invierte en “seguridad” y somos un país que derrama sangre: especialista

México pierde por fuga de cerebros; invierte en “seguridad” y somos un país que derrama sangre: especialista

Revolución TRESPUNTOCERO

No me gusta que me pregunten ¿le dedicas este logro a tu país? ¡Claro que no! Tuve varios proyectos, se negaron a revisarlos, se negaron a becarme, trabajé duro y por eso pude estudiar en una de las universidades más prestigiosas del mundo y lo conseguí sola, cuando el gobierno me cerró las puertas, sé que fueron los dirigentes, quienes dijeron no a muchos de los planes que ahora son exitosos, pero también fue el pueblo el que me bloqueó y se bloqueó al elegir ese tipo de gobernantes. (Ingeniero óptico, 31 años; 7 años viviendo en Francia).

El talento mexicano está completamente desperdiciado, los que tenemos algunos recursos para seguir preparándonos y así conseguir becas de organismos internacionales, llegamos a pisar las mejores universidades del mundo, pero hay miles que se quedan en el camino, sin poder ni siquiera estudiar en México, esto sucede porque no existe apoyo, tampoco inversión en programas educativos desde el nivel básico. México es el país del “que estudie el que pueda y como pueda”, pero si logran algo, en otro país, ahí sí las cínicas llamadas presidenciales con felicitaciones y colgándose triunfos ajenos. (Ingeniero automotriz, 26 años; 3 años viviendo en Alemania).

La fuga de cerebros es un término acuñado por la prensa británica en los años 60, concepto que define a los profesionales que han desarrollado una carrera universitaria en su país y emigran a otros sitios para continuar con su educación, desarrollar investigaciones o encontrar mejores oportunidades de trabajo.

A esta categoría pertenecen más de dos millones de profesionistas mexicanos, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que coloca a México como uno de los países que encabeza la lista de países con mayor número de fuga de cerebros.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es la institución que realiza con mayor frecuencia estudios y encuestas sobre la fuerza científica en el país, según la información, sea cual sea la forma en que se mida (número de científicos activos, número de proyectos en marcha, número de publicaciones, número de estudiantes graduados) los resultados siempre han confirmado lo que al parecer son conclusiones generalizadas, la ciencia en México está subdesarrollada.

Así es como se ha llegado al resultado que, mientras en México sólo hay una persona trabajando en la ciencia y el desarrollo por cada 10 000 habitantes, en Alemania hay 20, en Japón 36, en Israel 40 y en Estados Unidos 42. Lo que significa, a decir por expertos de dicha institución, uno más de los “problemas nacionales” que debería ser atendido con más alta prioridad es la “fuga de cerebros científicos”, sin embargo son de los que menos se consideran como un problema.

“En México ninguna autoridad de gobierno se ha interesado nunca, en realizar un estudio exhaustivo que busque las deficiencias y soluciones al problema de la fuga de cerebros, una situación entendible, cuando se parte del hecho que el presupuesto destinado a la ciencia es menos del 1% del Producto Interno Bruto (PIB), e incluso todavía existe cinismo por parte del gobierno al jactarse de aumentar dicho presupuesto a un 0.56%”, afirma aRevolución TRESPUNTOCERO la científica Victoria Ruiz y de Haro, quien radica en Bélgica y encabeza proyectos relacionados con la mecánica cuántica.

“Lo que sucede en el país es una situación de inminente alarma, porque si se hace un recuento de la fuga de cerebros que están repartidos por todo el planeta y se analiza todo lo que han logrado en otros países, nos daríamos cuenta que México ha salido perdiendo y por mucho, porque esos científicos repartidos en muchas ramas, eran parte esencial del avance hacia el desarrollo, nada más veamos qué se ha logrado en las otras áreas a las que se les ha desbordado el presupuesto, millones y más millones, bueno se ha conseguido que México se coloque en el mapa como un país asesino, un país que derrama sangre, caracterizado por violar derechos humanos”, agrega Ruiz y de Haro.

Los últimos estudios que hice en México fue la licenciatura, todo fue pagado por mí y mi familia, porque solicité becas en muchas ocasiones y me fueron negadas, pese a que mi historial académico era impecable, nunca entendí porque negarme la oportunidad, tiempo después otro país me dio la oportunidad, trabajo en una universidad donde sí me apoyaron y creyeron que podría aportar algo a la humanidad.(Informática, 28 años; 4 años viviendo en España).

Durante más de cinco años estuve buscando una plaza en una de las universidades de México, para posicionarme como investigador social, en poco más de siete instituciones realicé los trámites y me presente al proceso de selección, pero mi problema no fue mi falta de capacidades, en algún momento sí lo llegué a pensar, pero la realidad es que solamente seleccionaban a quien fuera recomendado o amigo. Ahora me han pedido que labore en algunas de estas universidades, pero no, yo no volvería a un México con ese tipo de vicios. (Ecónomo, 43 años; 9 años viviendo en Italia).

“Los políticos en el poder agravan el problema por su profunda ignorancia, que ante las demandas de los científicos exigiendo mayor presupuesto, mayor interés en proyectos y todo lo que englobe a la ciencia, solamente hay burlas grotescas, pese a que la realidad les ha golpeado en la cara y la inminente fuga de cerebros está dañando y generando problemáticas en rubros tan delicados como la salud y economía, reflejado en cifras altas de desnutrición y pobreza, solamente por citar un ejemplo”, asevera Ruiz y de Haro.

Además de la falta de oportunidades de desarrollo académico y laboral, según estudios del CIDE de 2010 a 2012, la cifra de profesionistas que deseaban salir del país se incrementó 37% a 42%, debido en mayor parte a la amenaza de la guerra contra el narcotráfico. La última encuesta del Centro de Investigaciones Sobre América del Norte (CISAN), de la UNAM, dio a conocer que México mantenía el cuarto lugar en el mundo como exportador de cerebros, solamente por debajo de Filipinas e India.

Sufrí dos intentos de secuestro, siendo una persona que no tiene una familia con grandes fortunas, solamente era una estudiante que buscaba oportunidades para desarrollar sus capacidades en su país, pero no se pudo, las becas siempre me fueron negadas, siempre había gente ‘mejor capacitada’, sin embargo la realidad es que existía y supongo que aún existe el amiguismo y el compadrazgo, porque a los ex funcionarios de alto nivel les otorgan becas ‘todo pagado’, como si realmente no supiéramos que como no tienen mucho en que ‘entretenerse’, piden ser enviados de ‘vacaciones’ al país de su preferencia, porque al final no aportan nada o lo que aprenden son solamente mecanismos de ataque al país. Yo me fui de México molesta y con miedo, ¿cómo volver a un polvorín? (Biotecnóloga, 26 años; 2 años viviendo en Suiza).

No me pude quedar en México, porque mis estudios iban más allá de la licenciatura y ninguna institución me ofrecía estudios en Filología y lingüística indoeuropea, cuando solicité una beca para una universidad en el extranjero becas para este tipo de especialidades no entraban en las prioridades de las dependencias de educación mexicanas. En otras partes del mundo sí existen posibilidades infinitas y aprovechan el talento, no importa de dónde llegue, buscan aportaciones, ellos sí están interesados en el progreso, algo que México desconoce. (Filóloga y traductora, 39 años; 10 años viviendo en Reino Unido).

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