HomeEspeciales 3.0Mujeres Aliadas, el trabajo desde la comunidad por una menstruación digna

Mujeres Aliadas, el trabajo desde la comunidad por una menstruación digna

Morelia, Michoacán.- “Sobre la menstruación hay tabúes desde la biblia, en algunos de sus aparados se señala que es sucia, impura”, refiere Ondine Rosenthal Sievrs, directora de la organización Mujeres Aliadas, la cual ha apostado por el trabajo desde la comunidad para la defensa de una menstruación digna.

Desde Erongarícuaro, en plena Meseta Purépecha en Michoacán, la organización pro derechos sexuales y reproductivos de la mujer ha enfocado sus esfuerzos en el trabajo comunitario, en donde uno de sus proyectos más consolidados es la puesta en marcha y operación de la Escuela Técnica de Partería Profesional, en la cual ya está por egresar la primera generación.

Hablar sobre el derecho a la menstruación digna surgió a partir de la necesidad de las propias comunidades, la invitación de una escuela secundaria para una charla a los alumnos sobre el tema de la menstruación abrió camino para que Mujeres Aliadas asumieran esta tarea de manera permanente.

Ondine recuerda que una de las primeras dinámicas que crearon fue para que las niñas y adolescentes dibujaran lo que significaba la menstruación para ellas, “con esos dibujos fue que nos dimos cuenta de la gran necesidad que había de hablar sobre el tema, platicarlo entre todas. Fueron muchas cosas muy interesantes las que encontramos, a mí me llamó mucho la atención que en casi todos los dibujos veíamos caras tristes, llantos y un símbolo de pesos.

“Las estudiantes nos contaban cómo del dinero que les daban tenían que estar ahorrando para poder comprarse sus toallas durante su periodo menstrual, lo que marca evidentemente una diferencia con los estudiantes hombres quienes, pueden gastar como deseen el dinero que les dan sus padres, pero las mujeres no”.

Ana Briseida Magaña Álvarez, subdirectora del programa Adolescente de Mujeres Aliadas, refiere que los talleres nacen de la necesidad de hablar de la menstruación, ya que es un asunto que no suele abordarse, “incluso hay comunidades en donde no nos han permitido dar los talleres porque llevan el nombre de menstruación y eso dificulta abrir los espacios.

“Aprender a gestionar de manera diferente la menstruación es también muy importante, esa es una de las cosas en la que nos enfocamos, llevamos la información y tratamos por ejemplo que se conozca cómo hacer una talla menstrual de tela. En un principio trabajábamos sólo con chicas, pero luego decidimos integrar a los chicos, dependiendo si las niñas se sentían cómodas porque como es un primer acercamiento hay quien dice, no, no queremos que estén los niños porque se van a burlar de nosotras.

“Hay espacios donde los niños dicen, nosotros también queremos saber, o incluso hacen toallas de tela; un niño nos decía, pues yo no la voy a usar, pero mi mamá si o mi hermana, entonces eso es muy bonito el proceso”.

El pasado 25 de noviembre en el Congreso del Estado, el legislador de Morena, Antonio de Jesús Madriz Estrada, presentó una iniciativa para reformar la Ley de Educación, con la intención de que en Michoacán se garantice la posibilidad de vivir una menstruación de forma higiénica, íntima, cómoda, segura, saludable y digna.

Parte de los elementos contenidos en la iniciativa tienen origen en el trabajo que realiza Mujeres Aliadas.
En los datos contenidos en la iniciativa de Madriz Estrada, se consigna que la pobreza menstrual se refiere a la falta de acceso a productos sanitarios, educación sobre higiene menstrual, acceso a inodoros propios, acceso al agua, instalaciones para lavarse las manos y/o gestión de residuos. Conforme a los datos del CONEVAL, en México el 36% de la población carece de abasto diario de agua, 33% vive sin excusado con descarga directa de agua y casi el 10% no cuenta con sanitario o no es de uso exclusivo.

Lisel Lifshitz Gudiño, presidenta del Consejo Directivo de Mujeres Aliadas, apunta que la menstruación es una puerta de entrada a la sexualidad y a que las mujeres conozcan su cuerpo y hablen de él con naturalidad para ser protagonistas de su salid, “queremos dejar de ver la menstruación como algo pesado, como algo complicado, doloroso y difícil en general, queremos verlo como lo que es, un indicador de nuestra salud”.

Considera que la gran afectación que existe sobre la menstruación son los tabúes, “vivir la menstruación como si fuera algo horrible, como si fuera una enfermedad, es algo que no es constructivo para nuestra sociedad, no es constructivo manejar los procesos corporales naturales como si fueran enfermedades, no ayuda a atender la salud que muchas veces las mujeres dejan en último lugar”.

En ese sentido agrega que conocer tu cuerpo tiene muchas implicaciones a futuro y esto se transmite de generación en generación, “la idea no es tratar la menstruación como si no existiera, como si todo el tiempo la estuviéramos escondiendo, que no se vea, que no huela, que no me manche; también hay implicaciones económicas para quien no puede pagar productos para menstruar pero por eso tenemos alternativas más viables en lo ecológico, económico, y fisiológico”.

Ondine abunda: “hay tabúes desde la biblia, en algunos de sus aparados se señala que es sucia, impura. Hay muchos mitos arrastrados desde tiempo atrás en donde se ve a la menstruación como algo horrible, sucio, asqueroso, entonces muchas mujeres sienten todavía asco y repulsión a su fluido menstrual y al proceso en general, entonces son muchas cosas aprendidas. Claro que quien vive su menstruación con mucho dolor si tiene elementos para tener rechazo, pero yo creo que en general es más un asunto de discurso que de realidad sobre lo que sucede en el cuerpo”.

Sobre los talleres para la confección de toallas sanitarias de tela, Ana Briseida explica que estas resultan más económicas y no contaminan, “se emplean telas que son nobles con la vulva, resistentes e incluso ecológicas, no es lo mismo un trapo que agarras de cualquier tela que ya no te sirve. Es una toalla de tela que lleva un proceso de selección de cuál es la mejor tela, transpirable para que no roce la piel, que pueda respirar, que no se genere un mal olor”.

 

Un aspecto más sobre el que las integrantes de Mujeres Aliadas ponen especial énfasis es sobre la importancia de legislar en materia de menstruación digna, “el Estado y las políticas públicas deben estar a favor de facilitar estos procesos que suceden a casi la mitad de la población, por eso consideramos que es un asunto público, no sólo un asunto privado, porque no solo menstruas en la privacidad de tu hogar, menstruas en todos los lugares a los que vas, en todas tus interacciones, en tu trabajo, en tu escuela, en todos lados”, apunta Lisel Lifshitz.

Destaca la necesidad de que los productos menstruales sean accesibles para todo el mundo, que haya atención a las mujeres que padecen dolores menstruantes incapacitante, que se hable públicamente del tema sin tabúes, que exista información clara y suficiente al respecto.

Mujeres Aliadas es una organización que vive de donaciones para realizar su labor, los interesados en conocer más su trabajo, contactarlas o realizar alguna aportación pueden consultar su página en Facebook, Mujeres Aliadas; o bien su sitio web, www.mujeresaliadas.mx

 

Tu opinión es importante:

comentarios

Comparte en: