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Posiciones para conseguir orgasmos múltiples

1. Vaquera invertida lateral: Él recostado sobre su espalda con sus rodillas dobladas y con las piernas separadas. Tú tienes que colocarte encima de él dándole la espalda, pero en vez de montarlo como siempre, debes poner una pierna entre las suyas, una mano en su pecho y la otra en su espinilla. Puedes balancearte hacia adelante y hacia atrás, luego, moverte hacia arriba y hacia abajo tan rápido o despacio como te guste.

Puede que está posición requiera un poco de práctica, pero ésta hace al maestro; es grandiosa para tener una penetración profunda.

2. La salvaje: Siéntate en una mesa que sea resistente. Él debe pararse frente a ti con sus brazos alrededor de tu espalda baja. Recarga tus manos sobre la mesa para apoyarte mientras él levanta lentamente tu pierna derecha y la pone sobre su hombro izquierdo; después, tiene que alzar tu pierna izquierda y colocarla en su hombro derecho.

Puede sostenerte cerca de él o, si prefieres, te puedes inclinar hacia atrás. Para una versión menos acrobática, levanta tu pelvis y coloca tus piernas alrededor de su cadera.

Es perfecta para la estimulación del Punto G.

3. Asiento en primera fila: Para lograr esta posición, recuéstate sobre tu espalda y levanta tus piernas hacia tu cabeza lo más que puedas. Una vez que estés cómoda, tu chico debe hacer una especie de posición en cuclillas encima de ti, acomodarse e inclinarse hacia adelante para penetrarte.

Antes de llegar al clímax, él puede inclinarse hacia delante para apoyar todo su peso sobre sus manos que colocará al lado de tu cabeza, esto hará que la penetración sea más profunda. Un poco complicada, ¡pero el placer es incomparable!

Este movimiento hace que disfrutes cada centímetro; además, te da fácil acceso a su perineo.

4. El misionero remasterizado: Aquí tú haces todo el trabajo, pero las recompensas son muy buenas. Tu chico se tiene que recostar en el piso, recargándose en un sillón o en la cama. Después, lo montas con una pierna entre las suyas y la otra a un costado. Apoya tus manos en el suelo para que puedas controlar la penetración.

Él puede ayudarte poniendo sus manos en tus caderas para moverte hacia arriba y hacia abajo por si llegas a cansarte.

Lo volverás loco, ya que tendrás el control, pues puedes marcar el ritmo y apretar sus muslos para provocar mayor placer. Tu galán tendrá fácil acceso a tus senos y a tu trasero en cada movimiento.

5. La medusa: Pídele que se arrodille, tú agáchate encima de sus piernas para que queden cara a cara y con los brazos alrededor del otro para apoyarse; haz que se mueva hacia adelante y hacia atrás para que se separen y se fusionen en un punto medio.

Es una posición íntima y el ángulo es adecuado para conseguir una penetración profunda. Tus boobs también obtendrán algo de acción con la fricción contra su pecho y gozarás con la estimulación extra.

6. La esquiadora: Pídele que se recueste sobre la cama con su trasero en el borde del colchón y sus piernas en el aire. Colócate encima de él, dándole la espalda y con tu pelvis encima de la suya; luego, deja que te penetre.

Después, siéntate gradualmente e inclínate hacia adelante. Hazlo con lentitud para que no dobles su pene y lo lastimes. Una vez que estés sentada, con delicadeza, apoya tus piernas en el piso, y muévete hacia adelante y hacia atrás.

Él debe mantener sus piernas levantadas todo el tiempo, para darte acceso y puedas estimular y acomodar su pene y sus testículos.

Es una súper posición para estimular tu Punto G porque puedes acomodar su pene en la dirección que gustes. Y lo mejor es que tienes el control del nivel de penetración.

7. La X: Puede verse complicada, pero es sorprendentemente fácil. Recuéstate y dile que se coloque de forma cruzada para formar una X. Luego, él tiene que poner una pierna entre tus piernas y la otra encima de ti para poder penetrarte. Flexiona y relaja los músculos de tu pared pélvica para intensificar el placer de ambos. Por el ángulo tan inusual, te recomendamos que utilicen un lubricante para facilitar la fricción.

8. El librero: Párate enfrente de una pared y apóyate en tus manos. Haz que tu chico se pare detrás de ti mientras tú levantas una pierna hasta que tu muslo esté sobre tu torso. Puedes empujarte contra la pared y moverte hacia atrás y adelante. Voilà! Penetración más profunda en tan sólo unos cuantos segundos.

Tus músculos se tensarán mientras levantas tu pierna, lo cual creará una fricción y resultados muy placenteros para los dos.

Con información de Cosmopolitan

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