HomeActualidadSin pago 30 mil exbraceros y Fideicomiso en vísperas de desaparecer

Sin pago 30 mil exbraceros y Fideicomiso en vísperas de desaparecer

Ciudad de México.- En México existen aún 30 mil exbraceros que están pendientes del pago de la indemnización sobre el dinero que bajo el argumento de “ahorro personal” les fue retenido de su salario por el Gobierno Federal durante la operación del Programa Bracero el siglo pasado.

La mayoría de los braceros afectados han fallecido lo mismo que sus viudas, y sus familias mantienen la lucha por el pago de los recursos retenidos y sobre los cuales en su momento el Gobierno Mexicano se desentendió.

La situación se vuelve incierta ya que si bien Andrés Manuel López Obrador asumió resolver el problema durante su campaña, luego como presidente electo y después ya en funciones del cargo, en la iniciativa promovida por la diputada de Morena, María Dolores Padierna Luna para la desaparición de diversos fedeicomisos en el país, se incluye el Fideicomiso del Fondo de apoyo Social para para ex trabajadores migrantes mexicanos.

El programa Bracero

Con motivo de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos se vieron en la necesidad de asegurar la producción alimenticia, por lo que el cuatro de agosto de 1942 los gobiernos de México y Estados Unidos firmaron el Acuerdo para Reglamentar la Contratación Temporal de Trabajadores Agrícolas Migratorios Mexicanos, creando así el Programa Bracero.

Como resultado de ese convenio, millones de mexicanos emigraron al vecino país del norte, tanto que, para 1942 ingresaron a territorio norteamericano cuatro mil 203 mexicanos, número que se multiplicó por cien, al alcanzar la cifra de 445 mil 197 braceros en mayo de 1963; los trabajadores agrícolas mexicanos siguieron ingresando a esa nación hasta 1964 para tiempo después ser expulsados de ahí.

Al firmarse el Programa Bracero, se estableció la creación del Fondo de Ahorro Campesino mediante la retención del diez por ciento de los salarios que percibían los trabajadores en los Estados Unidos, mismo que debía ser depositado en el Banco Nacional de Crédito Agrícola S.A.

El artículo V de los contratos individuales de trabajo establecía: “El trabajador manifiesta su conformidad para que le sea descontado de su salario el diez por ciento, y autoriza a la administración para recibirlo de subempleador y conservarlo en calidad de depósito para ser reintegrado a su regreso al punto de origen, o tan pronto como sea practicable, en forma de créditos a su cuenta en el Banco de Crédito Agrícola de México, en moneda corriente de los Estados Unidos Mexicanos, al tipo de cambio de la fecha en que el banco mencionado haya recibido la cantidad correspondiente.

Para el 21 de febrero de 1948 se ratificó nuevamente el Acuerdo Relativo a la Migración de Trabajadores Agrícolas Mexicanos, y que todos los salarios descontados, retención del 10 por ciento, debían ser entregados a los trabajadores mediante cheque bancario certificado a su nombre.

El siete de abril de 1976 el Banco Nacional de Crédito Agrícola se fusionó al Banco Nacional de Crédito Rural S.N.C y revisado el proceso de fusión no se detectaron antecedentes de transmisión a Banrural de recursos provenientes del Fondo de Ahorro Campesino o de depósitos en lo individual relacionados con dicho fondo.

De acuerdo con datos de las organizaciones sociales –que surgieron posteriormente para reclamar el pago de los recursos retenidos-, alrededor de 4.7 millones de mexicanos laboraron dentro del Programa Bracero, donde cerca de 4.5 millones se desempeñaban en el campo, en tanto que los 200 mil restantes dentro de los ferrocarriles. De ese total cerca de dos millones de trabajadores fueron los afectados.

Organización social y pagos

En la década de los noventa se gestaría la organización social para exigir al gobierno mexicano el pago de los recursos retenidos a los braceros. En el caso de Michoacán la lucha fue y ha sido protagonizada por la Alianza BraceroProa.
Manifestaciones como el “Mueretón”, fueron recurrentes en Michoacán durante finales del siglo pasado y principios de éste, en donde los exbraceros –todos ellos de la tercera edad- pertenecientes a Bracero Proa tirados en el piso, simulaban morir sin lograr cobrar su dinero.

En 2004 la organización se apersonaría en el rancho del entonces presidente Vicente Fox, para demandar un esquema de pago, para entonces ya eran diferentes organizaciones las que participaban del reclamo al Gobierno Federal por lo ocurrido en el Programa Bracero.

Ese 2004, el 15 de julio, a partir de una petición de la organización Alianza BraceroProa, el Congreso del Estado en Michoacán aprobó una iniciativa de Ley por la que se Crea el Fideicomiso que Administra el Fondo de Compensación para los Braceros del Período 1942-1964, la cual fue turnada al Congreso de la Unión para su análisis y discusión. En mayo, el Congreso de Jalisco había hecho lo propio.

A partir de ello el Congreso Federal daría luz verde a la norma estableciendo un techo inicial de 300 millones de pesos para el pago a partir de 2005 a los exbraceros. Tal determinación fue controvertida en su momento por la presidencia de la República.

Finalmente fue el primero de septiembre de 2008 cuando el Ejecutivo Federal –ya con Felipe Calderón en funciones- tras la presión de las organizaciones publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley que creaba el Fideicomiso para el pago a migrantes trabajadores que laboraron en el vecino país del norte de 1942 a 1964.

Fideicomiso en la mira

Hasta el momento a través del Fideicomiso se ha logrado el pago a cerca de 190 mil exbraceros, sin embargo aún están pendientes de pago 30 mil de los que fueron registrados en su momento a través de mesas receptoras que verificaban su documentación para acreditar su participación en el Programa Bracero.

Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto no se realizó ningún pago, y los logros que las organizaciones habían conseguido permanecieron congelados.

Ahora con López Obrador, existe el compromiso de resolver definitivamente el asunto, según refiere Ventura Gutiérrez, dirigente de la Alianza BraceroProa, quien refiere tres reuniones con el Ejecutivo Federal antes de rendir protesta como presidente de la República.

“Ya que asumió la presidencia empezamos a tratar con los encargados de la oficina de Atención a los Exbraceros, en donde nos decían que el único Fideicomiso que el presidente no quería que se eliminara era el de los braceros, por eso nos sorprende que Dolores Padierna lo haya incluido en su propuesta y que Mario Delgado y Ricardo Monreal también lo hayan contemplado entre los fideicomisos por desaparecer”.

Ventura Gutiérrez apunta que como organización no tienen problema que el Fideicomiso desaparezca siempre y cuando se genere un mecanismo más efectivo que supla ese vacío.

“Si la intención es de resolver los casos pendientes de exbraceros sin tanta burocracia, y destinar al presupuesto del próximo año los mil 500 millones que se requiere para acabar de pagar a los 30 mil braceros que quedan pendientes, no vemos problema”.

Recuerda que en febrero pasado se apersonaron en el rancho “La Chingada” de López Obrador buscando claridad en el asunto, “luego buscamos a su esposa en Puebla, en unas actividades que tenía ahí, y al parecer eso molestó al presidente”.

Señala que los 30 mil exbraceros pendientes de pago son los que están incluidos en la segunda lista que se elaboró tras la instalación de mesas receptoras, sin embargo considera necesario repetir el proceso para elaborar una tercera lista ya que –refiere- muchos exbraceros no lograron registrarse en su momento.

“Ahora lo que nos interesa es una reunión con el presidente para que nos aclare cómo se va a resolver este asunto, nosotros no vemos mal que eliminen el Fideicomiso si hay corrupción y si es para agilizar los procesos, pero necesitamos claridad en este tema”.

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