HomeDerechos HumanosTestifica amiga de Jessica González: “ella sí tenía miedo de Diego”

Testifica amiga de Jessica González: “ella sí tenía miedo de Diego”

Testifica amiga de Jessica González: “ella sí tenía miedo de Diego”

Al filo de las cinco de la mañana del 22 de septiembre de 2020, Diego recibió una llamada de Anayatzin, era la segunda que le hacía en cuatro horas durante la madrugada de ese martes.

-¿Estás seguro de que no viste a Jessica?
-Ah, sí…
-¿Cómo dices?
-Ah no, ya te dije que no.

Diego se molestó y Anayatzin le informó que aún no la localizaban, le pidió compartir la alerta por la desaparición de Jessica González Villaseñor, su mejor amiga.

Hoy es viernes, han transcurrido 647 días desde esa llamada, Anayaztin sentada en el estrado de la Sala de Oralidad 13 observa fijamente a Diego; él, detrás de un póker de abogados defensores busca sostener su mirada, pero no tiene éxito.

Es la tercera jornada de la audiencia probatoria en el juicio oral contra Diego por el feminicidio de Jessica. Ella viste un saco verde, él una playera tipo polo estampada por el frente.

La memoria de Anayatzin no falla, lo reconoce claramente y cita fechas de los encuentros que tuvo con Jessica.

El interrogatorio es duro, las constantes objeciones para cortar su testimonio son atajadas por el juez Ariel Montoya Romero, quien recuerda a los abogados lo que dispone la norma para que dichas objeciones se realicen y puedan o no proceder.

Anayatzin permanece firme, alude a Diego en todo momento por su nombre y apellidos, su voz sólo se quiebra en un momento, cuando recuerda cómo en agosto de 2019, él llevó a su amiga al sótano de una casa que está por el Club de Altozano, en Morelia, y ahí ella perdió su virginidad.

Un mes antes Anayatzin vio por primera vez a Diego, en un bar llamado Vertical, también en Altozano. Ahí coincidieron y Jessica le enseñó quién era él.

En octubre de ese año Jessica y Diego quedaron de verse, cuando iban en el automóvil rumbo a un domicilio por Villa Universidad, él recibió una llamada para invitarlo a jugar futbol, la cita concluyó y ella se molestó, la respuesta de Diego fue: “tú no tienes porqué enojarte, porque eres mi puta”.

Jessica le contó molesta a Anayatzin, quien empezó a percibir que su amiga se estaba enamorando de él.

Anayatzin ubica bien el automóvil de Diego, en noviembre de 2019 recogió en él a Jessica y ella la acompañó al carro cubriéndola con su suéter porque estaba lloviendo, abrió la puerta y lo saludó advirtiéndole: “me cuidas mucho a mi amiga”, él empezó a reír.

Cuando desapareció Jessica y sus familiares no la localizaron con las amigas con las que dijo se iba a reunir, Anayatzin supuso inmediatamente que debía estar con Diego.

La joven profesora no guardaba secreto alguno para su familia salvo cuando se trataba de Diego, por eso, una vez que la madre de Jessica le marcó para preguntarle a Anayatzin si sabía algo, ella no dudó en contactar a un amigo que le proporcionara el número de Diego y llamarle.

“Jessica nunca fue de darle entrada a ningún hombre porque estaba muy concentrada en sus estudios, pero con Diego empezó a sentir algo”, recuerda frente a una Sala repleta de prensa, familiares, fiscales y abogados.

Anayatzin sostiene que Jessica tenía miedo de Diego, quien le hacía sentir celos y le dejaba marcas en el cuerpo, “ella aseguraba eran chupetones, no me lo contaron, yo los vi debajo de su busto y en su abdomen, pero nunca creí que fueran chupetones”.

“Jessica quería tener con Diego una relación formal y no de ocasiones, pero él no, sólo la buscaba para llevarla a casas para tener relaciones sexuales con ella, y en ocasiones de manera violenta”.

Este viernes la Fiscalía lleva artillería mayor, cuatro Fiscales acompañados de dos defensores victimales para conducir el interrogatorio. El despliegue de abogados realizado por la defensa de Diego en la segunda jornada de los trabajos, se vería superado en esta tercera por quienes conducen la causa contra su defendido.

El contrainterrogatorio de la defensa genera desesperación entre los familiares de Jessica. Sobre su madre Verónica, el juez reconviene a los defensores víctimales para que le indiquen que no puede realizar ningún tipo de expresión física que incida en el testimonio de la testigo, pese a que se encuentra a espaldas de ésta.

Cuando encontraron el cuerpo de Jessica a un costado de la barda permietral que rodea el fraccionamiento en que vivía Diego, Anayantzin fue llamada a la fiscalía para rendir declaración y verificar si reconocía las ropas encontradas en el lugar.

No tuvo duda alguna, el suéter que le mostraron era de Jessica, se lo había visto puesto en diferentes ocasiones. También le mostraron fotografías de Jessica y Diego entrando al fraccionamiento, no tuvo problema alguno en identificar que se trataba de ellos.

Las lágrimas brotan del rosto de Anayatzin una vez concluida la audiencia, cuando accede a responder preguntas de la prensa.

“Yo vine por mi amiga, viene a defender lo que sé de mi amiga y lo que yo conozco, por eso en la audiencia no tenía por qué temblarme la voz, yo estoy segura de lo que dije”.

Recuerda que tras el hallazgo del cuerpo de Jessica le costaba dormir, “era el soñar tener a la persona enfrente y preguntarle ¿por qué?, si ella era una persona tan buena ¿cuál era el fin?; por eso el tenerlo ahorita ahí enfrente y decir todo lo que sé, todo lo que era mi amiga, me daba valor para hablar y que él supiera que yo sé todo”.

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