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¿Un Congreso Gallero?

¿Un Congreso Gallero?

Rosario Herrera Guido

Auschwitz empieza donde quiera que alguien mira un matadero
y piensa: sólo son animales.
Theodor Adorno

El Ing. Silvano Aureoles Conejo, tras firmar compromisos de campaña con organizaciones protectoras de animales y ciudadan@s, al filo de las elecciones 2015, para cumplir con una demanda ciudadana y sumar votos a su candidatura, una vez electo y habiendo tomado posesión del cargo como gobernador de Michoacán, l@s funcionari@s de su gabinete vienen teniendo manga ancha para sus iniciativas de promover “las tradiciones” y la derrama económica, aunque sea a través de promover un turismo bárbaro. Primero la frustrada pamplonada contra la que se manifestó una mayoría aplastante a través de las redes, hasta viralizar el rechazo. Ahora la amenaza, otra vez, de elevar a Patrimonio Cultural de Michoacán, otro espectáculo violento y sangriento donde, como dice un dicho popular “si no te matan, ves matar”: el palenque y las peleas a muerte de los gallos. Un jugoso negocio, más por las apuestas. Pero que estuvo ausente de la Expoferia de Michoacán durante 8 años. ¿Por qué regresa, ahora que tenemos un gobernador que ha comprometido hasta su firma para coadyuvar, promover, impulsar y erradicar la violencia hacia los animales, que redunda indiscutiblemente en violencia hacia los seres humanos, dejando huella en los infantes para toda la vida?

De todos los compromisos por el bienestar animal, que fueron varios y puntuales, sólo se puede reconocer públicamente la cancelación de la Feria del DIF en el Zoo Morelia. No es poca cosa y es a todas luces una clara señal de la voluntad política del Gobernador por contribuir con una cultura de la paz durante su mandato. Pero, incluso dándole el beneficio de la duda, las iniciativas de las autoridades violentas y pedestres parecen rebasan sus compromisos de campaña. De toda la agenda por el bienestar animal y contra la violencia hacia los animales, para avanzar en “un nuevo comienzo”, tal vez los puntos más importantes de la Agenda Pendiente sean: 1) impulsar y defender iniciativas de ley vigentes y futuras de bienestar animal y leyes secundarias, acompañadas de políticas públicas, programas y recursos económicos y humanos, cumplir de manera óptima la tarea que se me encomienda para la protección de los animales; 2) como recurso moral que frene la cultura de la violencia en los menores, hacer los pronunciamientos que sean necesarios, para que el H.

Congreso legisle a favor de que se prohíba la entrada de menores al espectáculo taurino; 3) la instalación de un consejo ciudadano, con la participación de Suma, Sagarpa, Semarnat, Profepa, See y las asociaciones dedicadas al bienestar animal, para generar políticas públicas de bienestar animal; 4) la creación de una instancia de bienestar animal, como plataforma para realizar proyectos operativos de coordinación interinstitucional y de investigación en el tema; 5) reformar y redimensionar el Zoológico “Benito Juárez”, como modelo para el resto de los zoológicos de Michoacán y 6) en los primeros 100 días, con policías y ministerios públicos, conformar una brigada de elementos para atender las denuncias ciudadanas de maltrato animal.

¿Sabe el Señor Gobernador, el Ing. Silvano Aureoles Conejo que, con voluntad política, el entonces gobernador de Coahuila, el profesor Humberto Moreira Valdez, envió él mismo la primera iniciativa que fue aprobada en México, en bien de la seguridad, para prohibir las peleas de gallos, perros y animales en su Estado? (El universal. Los Estados, Coahuila, martes 11 de septiembre de 2012). En ese tenor, para seguir dando autenticidad a su compromiso público y firma, el Señor Gobernador puede enviar la iniciativa de Ley de Bienestar y Protección Animal, que permita dirimir y resolver todos los conflictos en esta materia de seguridad estatal.

Porque este pasado miércoles 13, el Congreso Gallero de Michoacán, ante el impecable y valiente pronunciamiento de la Diputada Rosa María de la Torre Torres, en contra de la amenaza de iniciativa de las peleas de gallos como patrimonio cultural intangible de Michoacán, no sólo dejó ver públicamente y ante los medios de comunicación su indiferencia a los asuntos que tocan a la sensibilidad y piedad humanas, sino su ignorancia o perversidad con las cuestiones que corresponden a la civilidad, la ciudadanía y la legalidad, pues un buen número de legisladores y legisladoras parecen creer que el maltrato animal es un asunto de gusto, costumbre y hasta herencia familiar, de filias o fobias, pero no.

Para pasmo, en respuesta al pronunciamiento de la diputada Rosa María de la Torre Torres: ¿un Congreso Gallero? Frente a los barandales repletos de asociaciones protectoras animalistas con sus pancartas y un concurrido graderío de galleros, en franco conflicto de interés (delito federal), la diputada por el PRI, Eloísa Berber Zermeño, subió al pódium para hacer una apología, más de su árbol genealógico gallero, que de los pobres gallos, cuyo destino es pelear y morir, que al cabo para eso nacieron, según la clase bárbara que no puede vivir sin ver pelear a muerte a seres indefensos, y sin saciarse de sangre.
Michoacán no merece tanta ignorancia y frivolidad. Lo dice Platón en la República: “Como no nacimos buenos, inventamos las leyes”. Y precisamente la ley, paradójicamente, ¡increíblemente!…es la que se les olvida. Como la Declaración Universal de los Derechos de los Animales adoptada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal (1977) y aprobada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), suscritas por México. Y como resultado de las firmas de estos convenios internacionales, la promulgación de la Ley General de los Derechos Humanos de las Niñas, Niños y Adolescentes (4 de diciembre de 2014), cuya columna vertebral es el derecho a una vida libre de violencia. Una ley federal de la que no creo que los legisladores se puedan seguir riendo y festinando públicamente ante los michoacanos que votaron por ellos. Porque juraron públicamente guardar hacer guardar la Constitución y las leyes que de ellas emanen.

Recuerden que por la indiferencia a la ley, primero la pamplonada, luego la fiesta brava, el novillo matado a palos y pedradas en Zacán, las peleas de gallos (y las de perros, con el buen ejemplo de Aguascalientes), más lo que se acumule… Y ¿por qué tanta violencia en Michoacán?

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